Mirta, de regreso

Ya teníamos bastante lidiando con el photoshoppeador de Susana (probablemente el tipo que más debe laburar en todo el territorio nacional) y ahora tenemos un nuevo contendiente.
Acá en la nota la mandan al frente a la diva, por eso queremos anunciarles al… ¡photoshoppeador de Mirta Legrand!

Y es que es cierto…
Al photoshoppeador se le fue un poco la mano.

Tengamos cuidado muchachos, no vaya a ser que con esta obsesión de hacerla parecer más joven de lo que es, un día nos encontremos con algo así:

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Garbage en el Pepsi Music

Es lindo poder ver en vivo a una de las bandas favoritas de uno. Especialmente cuando uno las está esperando desde hace 17 años.
Y más aún cuando se dan todas las casualidades para que el cierre sea magnífico, como la cancelación del show de Kasabian.

El recital empezó con el escenario semi a oscuras, mientras unos sonidos electrónicos distosionados inundaban el ambiente. Se trataba del tema que aparece antes de cada show de su gira, “Time will destroy everything”, canción que quedó fuera del disco. Mientras, sobre el cierre, los músicos iban saliendo: Butch Vig en batería, Duke Erikson y Steve Marker en guitarras y teclados, el bajista invitado Eric Avery (ex Jane’s Addiction) y Shirley Manson en la voz.

Luego de la intro arremetieron con el primer tema, “Supervixen“, el mismo que abría su disco debut. Como queriendo hacer un recorrido cronológico, le sucedieron, respectivamente, un tema del segundo disco, uno del tercero y uno del cuarto: “I think I’m paranoid“, “Shut your mouth” y “Why do you love me“.

En un momento del recital agradeció al público y dijo, al escuchar el clásico “Olé olé olé, Garbage-Garbage” que eso era lo que estaba esperando al llegar allí. Acto seguido, contó una anécdota de su escuela relacionada con la música, y cantó una parte de “Don’t cry for me Argentina“.

Stupid girl” sonó en una versión con guitarras muy distorsionadas y una base muy electrónica. Mientras, el público cantaba coreando el pegadizo riff de la canción.

Hubo una dedicatoria para Barbie, de Utopians, a quien Shirley Manson describió como una mujer con “cerebro e integridad”. A ella le dedicaron “The one“.

Tampoco faltó espacio para el relax, como en temas tales como “The trick is to keep breathing” y “#1 crush“. Y así iban pasando por diferentes climas, algo muy común en la banda. De la base electrónica de “Hammering in my head” pasaban a las guitarras filosas de “Vow” o el pop de “Cherry lips (Go baby go)“.
Obviamente, estuvo la presentación de rigor de la banda, donde, luego de Shirley, Butch Vig fue el más aplaudido. Y es que el baterista fue productor de varios discos importantes durante la década del ’90, como “Nevermind” de Nirvana o “Siamese dreams” de Smashing Pumpkins; o más recientemente, el último de Foo Fighters.
Only happy when it rains” fue el cierre de la parte central del show.

Obviamente, faltaban un par de bises. Primero fue el turno del tema que abre “Not your kind of people“, el disco que los devolvió a las bateas luego de siete años de silencio: “Automatic sytematic habit“.
Y el cierre no podría haber sido mejor… en lugar de recurrir al clásico hit de siempre, eligieron un tema no es hit, aunque es bastante conocido. La balada “You look so fine” fue el tema elegido, dándole un aura mágico al recital. No podrían haber cerrado mejor…

Gregorio Gorgorito

Y bueno… hace un par de días se terminó la botella de tequila reposado Leyenda del Milagro. Y para homenajearla, nada mejor que recordar cómo obtuve la misma.

Hace un año y cuarto, estábamos con Mi Esposa disfrutando de nuestra luna de miel en Cancún, cuando fuimos a una cena en un lindo restaurante. Era, casualmente, la fecha del Día de Acción de Gracias, que es una fecha importante en Estados Unidos, donde las familias se juntan, brindan, morfan a rabiar, se putean, chupan y festejan. En suma, más o menos como nuestras fiestas.
La cuestión es que aprovechando la ocasión, nos mandamos para este lindo lugar, llamado Hacienda Sisal.

Siempre me llamó la atención cómo en El Gran País del Norte la gente suele cenar muuuy temprano. Nosotros habremos llegado a eso de las siete y media, y algunos norteamericanos ya estaban por ir a la mesa de los postres. Nosotros, mientras, comenzamos a comer opíparamente… encima era buffet.

Baile mexicano

La cena incluía además, un espectáculo y show. Primero hubo una interesante sección de danzas folclóricas de México, con bailes típicos de las diferentes regiones del país. Muy lindo estuvo.
Todo acompañado de un conductor muy simpático que, en un momento, organizó un par de concursos.

Uno de ellos era por una botella del anteriormente mencionado tequila, para lo cual solicitaron tres voluntarios. Uno de ellos era yo, por supuesto…

Los tres voluntarios.

La consigna era la siguiente: por turnos, cada voluntario se sentaba en la silla ubicada en el escenario y, con un vertedero, le arrojaban constantemente tequila (probablemente rebajado) en la boca. Mientras, uno debía decir la frase “Gregorio Gorgorito”, palabras particularmente difíciles de pronunciar cuando a uno le están vertiendo líquido en la garganta.

Fui yo, e hice más de 20 “gregorios”. Había otro muchacho, un yanqui que ni bien me ubiqué atrás para dejarle el lugar me dijo “You won” (“Ganaste”). En su turno el habrá hecho alrededor de 15. Había una mujer, también norteamericana, de unos 40 años, que le dio su lugar a su hijo, de alrededor de 18, con la esperanza de que él haga algo decente. Se equivocó, ya que el pibe logró decir la palabra solamente ocho veces.

Así nos llevamos la preciosa botella de tequila, que resultó ser muy rico y nos duró bastante… Se los recomiendo… Esta es la preciosa botella:

Y aquí el video testigo… de fondo (bah… de primer plano) se escucha el aliento de Mi Esposa y sus risas…

Pepsi Music 2012 – Parte 1

Y finalmente llegó, el día que esperaba desde hace 17 años. Luego de una extensa carrera, varias giras y cinco discos, Garbage se presentó en Argentina. El marco elegido fue la primera fecha del Pepsi Music 2012, el 18 de octubre de 2012.
Además, hubo para todos los seguidores mucha expectativa en las horas anteriores, al difundirse el hecho de que Kasabian no tocaría en Chile por enfermedad de uno de sus músicos. 24 horas antes del show se supo que también cancelaban Argentina, estando todos en vilo por si Garbage prolongaba su show.

El relato irá en dos partes: en segundo lugar irá Garbage, y anteriormente… todo lo demás.

La previa al concierto incluyó una corrida para estar cerca, unas tres horas de cola afuera del lugar, y una GRAN corrida ingresando al predio (¡estuve entre los primeros!) para finalmente estar contra el vallado, bien cerquita del escenario.

La velada comenzó con una banda desconocida para mí, Rayos Láser, que sin conmoverme, no me desagradó tampoco. Digamos que quedó bien como música de acompañamiento de espera…

Enseguida, salió en el escenario secundario Los Daniels, una banda mexicana, con un rock más duro con toques de funk. El problema con dicho escenario es que con un par de bandas, al estar yo pegado al escenario 1, se me mezclaba el sonido de los ajustes de sonido de éste con lo que sonaba en el 2.

Al toque, salió Utopians en el escenario principal. La banda, liderada por la carismática Barby, arrancó con “No vuelvan“, corte de difusión de su último disco, en el cual basaron fuertemente su setlist. Hubo algún viaje al pasado de todas formas, como con el clásico “Allá voy“.

Barbi, de Utopians.

El show culminó con una versión muy interesante de “Estallando desde el océano“, de Sumo, con Barby y el violero saltando en la parte frontal del escenario. Al cierre, Barby confirmó lo que muchos deseábamos: que Garbage no sólo cerraba el show sino que, debido a la ausencia de Kasabian, ofrecerían un show de casi dos horas.

El cierre del show de Utopians.

La siguiente en actuar en el escenario 2 fue Déborah de Corral. La ex modelo y primera conductora de “El Rayo” ofreció un corto set list basado en sus nuevas canciones, ofreciendo un agradable concierto.

De vuelta en el Escenario 1, salió Richard Coleman. Ex líder de bandas como Fricción y Los 7 Delfines, el concierto recorrió parte del material de su nueva etapa solista, rodeado de una banda de sesionistas muy ajustada. De camisa leñadora y sombrero vaquero, brindó un excelente show. Para el cierre, cuando el sol ya caía, subió Walas (cantante de Massacre) y juntos hicieron “Héroes“, el tema de Bowie que ya desde hace 25 años quedó como uno de los mejores covers en español que se han hecho de un tema anglosajón.

Richard Coleman, vaquero dark.

Lo bueno de estos festivales, es que siempre hay oportunidades para conocer bandas que resultan ser toda una revelación. En esta ocasión, así sucedió con The Macabees. La banda inglesa se presentó en el escenario 2 y, con un sonido que recuerda por momentos a Coldplay y otros a Arcade Fire, dieron un concierto más que interesante y dejé nota de prestarles un poco de atención.

Vuelta al escenario 1, donde salió Best Coast. La banda californiana, cultora de un rock de garage con lo fi y la voz suave de Bethany Cosentino, ofreció un show que recorrió sus dos discos de estudio, con temas como “Let’s go home”, “Crazy” y “Boyfriend”.

Bethany Cosentino.

Finalmente, en el segundo escenario salió Gossip. Liderados por la gran (en varios aspectos) Beth Ditto, se ganaron la simpatía de todos con una lista de buenas canciones y la enorme simpatía de su cantante, quien descalza se caminaba todo el escenario. Entre tema y tema, exageraba la demagogia, bromeaba, sonreía, colgaba una bandera con los colores LGTB y hacía chistes, como decir que iban a tocar solamente covers de Kasabian. Al cierre del show, Ditto se acercó al vallado, caminando por la pasarela y comenzó a repartir besos y abrazos a varios de los fans.

Y así, sólo faltaba el plato fuerte de la noche…

Cenizas y diamantes

Hace cuatro  años y fracción, el tema de moda era hablar sobre la nevada que había caido ese 9 de julio tan particular sobre la ciudad de Buenos Aires.
Esa noche, las cosas se veían así:

Árboles en Plaza Castiglia, San Isidro.
Paso peatonal ferroviario

 

 

 

 

 

 

Obviamente, el hecho de una nevada sobre la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, hizo que muchos recordáramos la historia de El Eternauta.
Por si algún lector ha estado viviendo dentro de un frasco de anchoas durante el último medio siglo, les comento: En dicha historia, una nevada mortal se abate sobre la Ciudad de Buenos Aires y un grupo de ciudadanos (“el mejor héroe, es el héroe en grupo” decía su autor) salía a hacerle frente a la amenaza que se cernía tras ella: una invasión extraterrestre. Se trata de una de las más importantes (sino la más grande) novelas gráficas de la Argentina.

Ahora, la noticia del momento, es la lluvia de cenizas, como consecuencia de la erupción de un volcán en Chile.
Y como antes la relación era con dicha historia, ahora podemos hacer el vínculo con Silent Hill.
¿Qué es Silent Hill? Se trata de una serie de videojuegos (fielmente llevados a la pantalla grande hace unos años) que transcurren principalmente en un pueblo llamado, justamente Silent Hill, donde una eterna lluvia de cenizas se abate sobre el poblado.

Así que si después se encuentran con enfermeras zombies, o con el mismísimo Cabeza de Pirámide, no se soprendan.