Curioseando

Hay veces en las que veo algo armado con CDs o compact disc colgando del espejito retrovisor de un auto y me empiezo a preguntar qué información tenía antes de pasar a convertirse en adorno. ¿Datos? ¿De qué tipo? ¿Música? ¿Interpretada por quién?

Acá en la oficina hay unos arbolitos muy mononos realizados con cosas recicladas, un par de ellos tienen compacts a modo de bolitas navideñas. No sólo me pregunté eso, sino que incluso llegué a dar vuelta uno de ellos para ver si contenía data grabada.

Evidentemente, mi sentido de la curiosidad es muy extraño.

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Pasa en las mejores familias…

Cabe preguntarse si puedo a esta altura de mi vida, luego de realizar una robgordiana compilación de Amparanoia, y haber hecho un lindo archivo Corel con el arte de tapa, querer copiar este último a un pen drive para imprimir y cortar, pero en vez de hacerlo eso, copiar a lo bestia el acceso directo al archivo como si fuese un simple newbie…

Y sí, puedo…

Dejar de matar, dejar de mentir

El viernes pasado fui a ver a Ariel Minimal en un show solita (prometo luego la crónica con fotos). Ariel Minimal, tipo inquieto si los hay, es un tipo que no para de grabar. En estos últimos cuatro o cinco años sacó varios discos de Pez, un DVD de la misma banda, dos discos solistas, uno con Florencia Ruiz y otro junto con Manza y Flopa Lestani. Aparte, es el guitarrista de Lito Nebbia, banda elegida por Calamaro para ser los sesionistas de su más reciente producción discográfica. A fines de los ’90 tocó en los Fabulosos Cadillacs, y a principios de la segunda década infame estuvo en Martes Menta, una banda que algunos recordamos.

Lo que es de destacar, es que en medio de tanta grabación, lo que graba es de buena calidad. Toca lindo, compone bien, tiene una voz que acompaña tanto las melodías tranquilas como los temas más punkies y/o heavies de su repertorio.

En su segundo disco solista (intitulado “Un día normal en el maravilloso mundo de Ariel Mininal” hay un tema que me gusta destacar.
Por partida doble en estas épocas de fin de año.
Más allá de mi agnosticismo y de que no soy fanático de la navidad, aunque tampoco veo necesario engancharse en el típico progre de la mercantilización de las fiestas y la mar en coche…

Todo esto para destacar la belleza y al mismo tiempo, la sencillez de este tema. Canción que nos propone bajar un cambio, dejar de hacernos daño, buscar alternativas. A nivel mundial, a nivel interpersonal, en todos los niveles.

Un lindo tema para escuchar tranquilo…

ARIEL MINIMAL – “DEJAR DE MATAR, DEJAR DE MENTIR”

No queda mucho que decir
más queda mucho por hacer
en esta casa nuestra
Primero dejar de matar
y luego dejar de mentir
por algo se empieza

Y el viento del sur
nos hará temblar
Y las ventanas del frente se abrirán
y la ciudad será un poco nuestra.

El cielo nos verá bardear
el patio y las pantas reinar
en esta casa nuestra
No olvidar dejar de matar
no olvidar dejar de mentir
te lo digo de vuelta

Y el viento del sur
al atardecer
nos hará viejos y quizás nos haga más
esto recién empieza.

Cambio de estrategia

Hoy ví Quantum of Solace, la más reciente película de James Bond, y la segunda protagonizada por Daniel Craig.
Interesante, algo excesiva en la acción, ya por momentos pareciera que hay una escena de persecusión cada 15 minutos, pero recomendable (aunque no al nivel de Casino Royale.

Uno de los ejes de la trama del film tiene que ver con un grupo de personas que quieren provocar un golpe de estado en Bolivia, derrocando a un gobierno popular. Para ello, cuentan con infiltrados en la policía y el ejército. También hay intereses relacionados con el petróleo y otros temas que no adelantaré para no spoilear demasiado.

Una trama que haría que la diva Mirtha les pregunte: ¿Muchachos, les pintó el zurdaje?