Elevador

Ya es hora de admitirlo.
La gran mayoría de nosotros pavea en un ascensor, especialmente cuando uno realiza el viaje en soledad.
Casi todas las mujeres se acomodan el pelo, aunque esto lo hacen también cuando viajan en compañía.
Y, de los hombres, somos muchos los que hacemos alguna mueca frente al espejo cuando subimos o bajamos varios pisos en solitario.

Y, por sobre todas las cosas, muchos -tanto hombres y mujeres- cuando viajamos solos en un ascensor con puertas automáticas, en el momento en que éstas se cierran o abren, hacemos de cuenta de que usamos La Fuerza.

Siempre bajando

Alguna vez he comentado sobre la gente despistada que sube a un ascensor sin fijarse si sube o si baja, especialmente cuando ellos quieren ir a una dirección que es la opuesta hacia la cual se dirige dicho ascensor.
Pero lo de hoy es digno de mención.

Cuando uno llega al edificio donde trabajo, puede encontrarse con un amplio hall y, a la izquierda, unas escaleras claramente visibles que llevan al subsuelo. Al fondo están los ascensores, los que incluyen el subsuelo son los de los costados. Arriba de cada uno hay carteles que indican esto.

Subo al ascensor -uno de los del medio- y mientras la gente iba marcando los pisos esta chica mira un par de segundos el tablero y pregunta si va al subsuelo. Le decimos que no, que son los de los costados o puede usar la escalera.
Y responde:
– ¿Y cuál es el subsuelo?

Por favor, nunca estudies para guía de turismo, puesto de informes, ni agente de tránsito ni cualquier cosa que implique dar indicaciones geográficas de algún tipo.

Desorientada

El ascensor del trabajo tiene, como prácticamente todos los ascensores del mundo, una botonera en la cual al lado están indicados los pisos. De esta manera, uno aprieta el botón correspondiente a donde quiere ir y el aparato gentilmente lo deposita frente a la recepción de dicho piso.

Pues bien, subiendo al sexto piso (donde está mi puesto), hace una escala en el primero. Hasta ahí, nada fuera de lo normal. Hasta que allí sube una señora y hace la pregunta fatal:

– Disculpe, ¿qué botón hay que apretar para ir hasta el tercer piso?

Mientras, el botón con el “3” al lado, se mataba de risa.

Voy y vuelvo

Siguen los extraños seres que pululan por los ascensores…

Que a veces la gente entre a un ascensor que sube cuando quieren bajar, bueno… ha pasado una y otra vez.

Que te equivoques al apretar el piso es un error de lo más común.

Que te bajes en el piso equivocado, en fin… pasa en las mejores familias.

Pero que subas al ascensor en el segundo piso, y cuando el ascensor comienza a andar aprietes el botón del segundo, definitivamente… no es un buen síntoma.

En bajada

El día en que Blogger incorpore finalmente la opción de poner categorías en los posts (por ahora está solo disponible en la Blogger Beta, donde están testeando dicha utilidad entre otras cosas) voy a poner una categoría que se llame simplemente “ASCENSORES”. Creo que estos modernos aparatos sirven para una gran cantidad de curiosos encuentros con no menos curiosos usuarios de los mismos. Ya he comentado sobre ello en más de una ocasión.
Y no ha faltado el que, estando el ascensor en el sexto piso (último piso de donde trabajo), llega alguien y dice “¿Baja, no?”.

Uno un poco más piensa “No, sube hasta la terraza esa donde no sube nunca nadie. Es más, tiene unos cohetes y va más arriba, para que cuando se abra la puerta tenga una vista de toda la zona. Eso sí, no se asome demasiado a ver si se cae”.

Arriba y abajo

Escena 1:
El ascensor está subiendo. Para en un piso determinado, alguien se acerca a la puerta y pregunta:
– ¿Baja?
– No, sube.- le aclara uno.

Escena 2:
El ascensor está subiendo (o bajando, da lo mismo en realidad). Sube alguien. Se cierra la puerta y el aparato continúa su curso. En eso la persona se da cuenta de que el ascensor viaja en una dirección diferente a la deseada… Revolea los ojos y dice cosas como “¡Uy!”, “Ohhhh… estaba subiendo” y el autocrítico “¡Qué pelotudo/a”.

A nuestros felices protagonistas, un consejo:
¿Vieron las lucecitas que están arriba del ascensor? ¿Esas que son como un triangulito-flechita?
Bueno, cuando el triangulito con su parte más angosta apuntando hacia arriba está titilando, eso es señal de que el ascensor sube. Y cuando el triangulito con su parte más angosta apuntando hacia abajo titila, es un perfecto indicio de que en este caso, el ascensor baja.
Sépanlo.

Ascenso con rapidez

Todo aquel que anda constantemente en ascensores, a veces sabe de los pequeños paseos que se arman cuando el mismo es requerido en varios pisos diferentes. Uno a veces sube o baja con premura y debe detenerse a esperar a que suban otros usuarios en diferentes pisos. En un rascacielos, esto puede llegar a ser especialmente molesto.
Pero ahora, podemos decir “Nunca más” (como si estuviéramos en la historia “El Cuervo” de Edgar Allan Poe, cuento que tiene como protagonista a un pájaro que, al saber volar, no necesitaba ascensores).
Según parece, los que se encargan de diseñar, inventar y construir ascensores, suelen poner en los sistemas de los mismos, unas combinaciones de teclas que permiten ir de un piso a otro sin escalas.
Yo había leído de esto hace un par de semanitas, luego me lo comentó también un compañero del trabajo, y ahora volví a indagar y me reencontré con la información solicitada, que habla de hackear ascensores. Aunque me parece que el término hackear, en cuanto a lo que se debe hacer, suena un poquito exagerado.

La cosa funciona de una manera muy sencilla que paso a nombrar a continuación: Debe ser uno de esos ascensores automáticos donde podés marcar el piso antes de cerrar la puerta y donde también la puerta se cierra “a botón”.
Uno simplemente debe apretar el piso hacia el cual se dirige y a la vez, con mucha simultaneidad, apretar el botón de “cerrar puerta”. Una vez realizado, el viaje será directo y sin escalas intermedias.
Consideraciones: No funciona en todos los modelos, puede ser que la opción esté desprogramada y no sé que sucede si alguien llama al ascensor antes de que hagamos la pruebita recientemente nombrada. O que el ascensor no esté programado para ello, aunque parece que son bastantes aquellos en donde funciona.
Según The Damn Blog, los ascensores testeados son:
– Casi todos los modelos de Otis (aunque no funca en los fabricados en 1992)
– Dover EL546 y ELOD862
– La mayoría de los Desert (excepto los modelos ELD5433 y ELF3655).

El Edificio Municipal en donde yo trabajo tiene seis pisos, y constantemente hay movimiento de gente de un piso a otro, llevando expedientes, cartas, solicitudes, etc. Empecé a practicar esta técnica y, hasta ahora, he tenido éxito en el 99 por ciento de las veces que hice el truquito, y en ese 1 por ciento, es altamente probable que no haya sido simultáneo el apriete de ambos botones.
Seguiremos intentando. Si alguien prueba en algún modelo, que vaya avisando.