Por suerte nació acá

Hoy se cumple un año de la muerte de uno de los más grandes músicos que hayan pasado por este lugar: el Flaco Spinetta.
Recuerdo bien cómo me enteré de su fallecimiento. Estábamos en el auto, con Mi Mujer, volviendo del centro. A la ida estaba yo escuchando “Gente sexy” en la Rock & Pop, con un interesantísimo reportaje a Daniel Melero. A la vuelta, ya finalizado el programa, veníamos oyendo FM Blue. Y al rato, en el camino, fue cuando lo anunciaron. Ese día muchas radios y canales de TV comenzaron a pasar toneladas de material del Flaco, aún muchas que hasta horas antes lo ignoraban a la hora de hablar de grandes artistas.

También recuerdo cuando me compré (¡en cassette!) aquel CD de fines de los ’80, “Tester de violencia”. Aquel disco tenía “La bengala perdida”, una canción sobre las barras bravas que lamentablemente, no deja de tener vigencia. También contenía “El mono tremendo”, un rock furioso que contenía en su estribillo el coro de un grupo de niños, entre los que estaban los propios hijos de Luis Alberto. Años después, uno de ellos, formaría parte de “una bandita” de rap llamada Illya Kuriaky & The Valderramas.

Y cómo olvidar todas las formaciones por las que pasó el flaco. Almendra, Pescado Rabioso, Spinetta Jade, Los Socios del Desierto. Y una gran cantidad de material solista, obviamente.

“Artaud” se lanzó hace 40 años y sigue siendo una de las obras más importantes de la música popular de nuestro pais. Grandes canciones, como la inoxidable “Cantata de puentes amarillos”, donde apostaba firme a aquello de que ‘nunca voy a decir que todo tiempo pasado fue mejor, mañana es mejor’.

Tampoco vamos a dejar de pasar por alto su preocupación. Desde la mencionada bengala perdida hasta su colaboración con los familiares de la tragedia de Ecos, luchando por mayor seguridad vial. A donde iba, solía llevar la remera de Conduciendo a Conciencia. Incluso cuando a fines de 2011 hizo una carta pública hablando sobre su cáncer, le recordó a la gente con motivo de las fiestas que si iban a beber, no conduzcan.

Su bajo (casi bajísimo perfil) es también digno de destacar. Incluso se las ingenió para mantenerlo en un momento de mayor exposición. Me refiero a cuando estuvo en pareja con Carolina Peleritti, modelo en auge en esos tiempos. Incluso, en cierta ocasión que andaban cerca suyo las revistas del corazón, se colgó un cartel que decía “LES BASURA DAÑA LA SALUD. LEA LIBROS”. Y hablando del romance del Flaco y la exótica modelo, cómo olvidar el video de “Cheques“, donde en un surrealista vagón de subterráneo, la muchacha se paseaba en baby doll.

Tuvo algunos hits, si bien siempre renegó de algunos de ellos. “Muchacha ojos de papel” es el que primero viene a la mente. También, durante los ’90, lanzó el otro tema que logró llegar al mainstream musical: “Seguir viviendo sin tu amor“, bella canción apoyada sobre un lindo riff de guitarra.

Por algún lado tengo un autógrafo, firmado en ocasión de un recital allá por el ’89/’90 en la rotonda de Acassuso. Lo escanearé y publicaré por aquí en otra ocasión.

Y podemos seguir enumerando anécdotas, videoclips surrealistas, discos y canciones, recitales, etc.

Creo que si Spinetta hubiera nacido y desarrollado su carrera musical en Inglaterra o Estados Unidos, hoy probablemente estaría considerado a la altura de otros grandes como Lennon, McCartney, Lou Reed, Jagger… Por suerte, nació acá.

Calles

Mas allá de que, por lo visto, el tipo está cruzando por una senda peatonal sin semáforo, es realmente llamativo este cruce:

A eso hay que añadirle rotondas como ésta: http://youtu.be/XR0yUrDYnUU, que hacen de Saigón (o al menos de ciertas zonas) un lugar donde el tránsito hace que Buenos Aires parezca un respiro.

Ahora, eso sí, para que sepamos y apliquemos. Si nos fijamos bien, entre medio de todo el tránsito, todos los conductores de motos así como sus acompañantes, llevan casco. Y en la cabeza, no como complemento del brazo.

Estacioná como quieras

Hay gente que estaciona en doble fila, desaprensivos que invaden la rampa para discapacitados, etc.
Pero lo de este tipo, no sé en qué categoría colocarlo.
En una cuadra de Almagro donde todo el mundo estaciona en forma paralela a la vereda, al loco se le dió por ponerse en un pseudo 45 grados, porque sí, porque le daba fiaca, porque debía ir al baño y se hacía encima o la excusa que quieran inventar:

Born to be fast

Una cosa que me causa gracia cuando voy manejando son los tipos que van “apurados de la vida”, esquivando y zigzagueando otros automotores y siempre terminan a la misma distancia de uno.
Como la otra vez:
Hace unos días iba manejando por Lugones hacia Almagro, a la casa de Mi Novia. Pasando un poco el puente de Pampa, y teniendo en cuenta que había bastante tráfico, me voy tirando a la derecha para luego salir por Dorrego. Poco después ya iba en el carril extremo derecho. Al rato, aparece un auto manejando por la banquina a altas velocidades. En un momento, no recuerdo las circunstancias exactas, se mete en la semiautopista mencionada y comienza a circular detrás mío. Eso sí, utilizando la modalidad “me pongo a pocos milímetros del auto que está adelante para que se apure y/o se corra”. Lo que no sé es por qué, si estábamos en el carril de la derecha, no se corría él para poder adelantarse como corresponde, por la izquierda.
La cosa es que finalmente consigue volver a la banquina y retoma su acelerado viaje.
Lo curioso del asunto es que al llegar a Dorrego, terminamos uno al lado del otro. Y así (metros más, metros menos) por varias cuadras. En algún momento este señor pasó un semáforo en amarillo, pero lo volvía a alcanzar debido a las condiciones del tránsito. Y es que la gente que va así tan apurada “al cuete” no suele ser previsora y observar cómo está la calle más allá de 2 o 3 metros adelante.
Finalmente, entre embotellamiento y elección errónea del carril, quedó lejos atrás. Huelga decir que en todo momento yo me mantuve dentro de las velocidades máximas y mínimas permitidas en cada ocasión (para aquellos que no saben, la mínima salvo que se exprese lo contrario es la mitad de la máxima).

Moraleja de esta historia: El estado de la ruta es más importante que la presión sobre el acelerador.

Pequeñas diferencias

Miren esta declaración que apareció en el periódico Minuto Uno en el medio del trajín de noticias sobre lo que va a salir veranear este verano (valga la redundancia).

Es particularmente interesante porque no suele haber la misma clase de locales para comer en Once y en Recoleta.

Partiendo de esa premisa, es fácil imaginarse otras declaraciones relacionadas con diferentes actividades y rubros.

  • “… se trata de un automóvil cuyo precio al mercado será igual al de un Fiat 600 usado o de un Mercedes Benz último modelo”.
  • “Es una bebida que tiene la misma calidad que puede tener un Uvita o una champaña Dom Perignon”.
  • Una ascendente a modelo/vedette/bailarina por un sueño/lo que sea, habló sobre su delantera refiriéndose a “unas tetas como las de Pamela David, o Valeria Mazza”.
  • “Esta banda musical tiene una calidad comparable con la de Queen, o La 25”.