La objetividad al palo

Sabemos que el pasquín “El Cronista Comercial” pertenece al colo. Sabemos que De Narvaez es una figura de la oposición. Sabemos que le fue bien en las elecciones gracias a chistes estúpidos del tipo “Alica” “¡Alicate!” que hacía su imitador en el programejo de Tinelli. Sabemos también, que le gusta mucho el poder. Sabemos cuánto le gusta hacer campaña anticipada.
Sabemos muchas cosas.

En su diario, los viernes se edita un suplemento originalmente llamado Weekend. Cuando uno se encuentra con un suplemento de diario con ese nombre, se hace la idea de que es algo para leer relajado, para hojear tranquilo el fin de semana, mientras desayuna con más tiempo, o para llevarse al toilette y hojear mientras uno le devuelve al mundo lo que el mundo le ha dado.

¿A qué viene todo ésto?
A que en la tapa de la última edición de dicho suplemento, tres de cuatro titulares vienen cargados de fuerte tinte político. No sólo criticando al gobierno (hablando del rey de la soja o de los que darán el portazo K, sino hasta Carrió recibe los dardos de quien dejó sin empleo a los trabajadores de Casa TIA.

En comparación, “La Nación” pareciera ser más oficialista que Canal 7.

Ojalá que nadie escuche tu remera

No conforme con habernos bombardeado desde hace meses (aún antes de la campaña electoral oficial) con su mediática presencia en todos lados, el pelirrojo efedrínico sale a la cancha para el 2011, preparando el terreno para su gobernación.

Ahora, yo me pregunto:

– Para la fecha de las elecciones de 2011, ¿no le van a quedar aún dos años en los que debería seguir ocupando el cargo para el cual tanto se postuló en estos últimos tiempos? Evidentemente, la idea propulsada por Macri para su vice prende en todos los escaños del PRO.
– Yo no soy precisamente la persona más experta en matemáticas del universo, ni siquiera de mi distrito. Pero, haciendo cálculos -en base a lo que dice la remera- tomando como base el 10 de diciembre de 2011 me surgen algunas cuestiones. Ya que, a menos que de repente hayan aparecido las remeras de la nada a la hora del cierre de las mesas, las mismas estuvieron circulando durante el periodo de veda electoral.

Va a estar linda la campaña, ¿no?

Mi día de elecciones

El pasado 28 de junio hubo elecciones, por si alguno está leyendo este blog en una isla tropical y no lee los diarios. Para aquellos que no me conocen, soy de San Isidro (Argentina) y colaboro con la Acción Vecinal San Isidro es Distinto, una agrupación política vecinalista, que es la lista del intendente del distrito.

El día de las elecciones me desperté tempranito, a la misma hora que suelo hacerlo en la semana laboral. El día anterior al mediodía había ido al cumpleaños de un amigo, así que estaba motorizado. Salí y fui a buscarlo a mi viejo. Cafecito y partimos. Antes de ir al comité pasamos por nuestro lugar de votación a ver si había poca gente, para ya votar. “El Portal de los Naranjos” se llama el lugar donde solemos depositar nuestro voto. Efectivamente, habían pocas personas. Constatamos las mesas y nos preparamos. Era en dos mesas diferentes, ya que la casualidad quiso que la división sea entre nosotros, por ende yo era el último de una mesa y mi viejo el primero de la siguiente en la numeración.
Eran las 8:15 y aún no habían abierto, ya que algunas boletas de agrupaciones acababan de llegar sobre la hora. Siendo el primero de mi fila, observaba cómo armaban la mesa el presidente y los fiscales, tarea que yo también he realizado. Cuando estaban cerrado, hago notar que faltaba colocar un papelito para tapar bien la ventana de la puerta.

Voté a eso de las 9, y me dirigí al comité de Martínez Este. A los cinco minutos de llegar ya salgo a buscar a un grupo de votantes, se trata de gente anciana que quiere votar y no tiene medio de locomoción, por lo que pide algún auto que la acerque al lugar de sufragio. Paso a buscar a dos, las llevo a sus respectivos lugares y quedaba una más. Una señora extranjera que vivía en Villa Adelina. La señora que estaba a mi lado me decía “Hay que ir hasta la calle Uniqué“.
Hice un rápido repaso de mis conocimientos villaadelinescos y no la ubicaba. Recorrí toda la principal de la ciudad centenaria, llegando hasta la estación y ni noticias. Volviendo, llamo a mi compañera Silvia que vive en Boulogne, y tampoco ubicaba la calle. Paso por la calle Ucrania y le pregunto a la señora si ésta era la calle. Me dice que no, que “Es Uniqué, acá lo tengo anotado. Pará… acá hay como una W“. Y ahí caigo… ¡La calle era Wernicke!
Pasamos a buscar a la tercera señora, la llevo donde votaban los extranjeros y luego llevo a las tres a sus domicilios.

Tarea siguiente, la llevo a votar a mi vieja que estaba algo resfriada. Encima era cerca del río el lugar donde votaba. La dejo en la cola, mientras espero charlo sobre temas varios con alguien conocido de Desarrollo Social, saludo a un par de caras conocidas de la secundaria que salen de sufragar, y asunto terminado.

Terminé volviendo al comité cerca de las 13:30 hs. Por suerte me recibieron con un exquisito plato de lentejas, muy rico, caliente (para un día fresco como ese domingo) y suavecito.

Nuevo viaje. Esta vez a algunos colegios, para llevar boletas para reponer. Esa tarea la hice tres veces, cada uno con un distinto acompañante en el auto. Ya eran casi las seis de la tarde cuando arribé al comité, y ya las mesas estaban cerrando. Gran diferencia con las elecciones de hace dos años, cuando mucha gente terminó sufragando casi a las 20 hs.

Llegué, piqué un par de galletitas y me llevaron a la Escuela 10 de Martínez, para hacer de fiscal general. Localizo a Sonia, fiscal a quien conozco de cuando yo trabajaba en Educación y le doy una mano. Quilombete general cuando vimos que faltaban dos sobres. Conteo minucioso por parte del presidente y el suplente, seguían faltando, así que se terminó aclarando en la hojita de los fiscales y en la de la urna.
Clásicas discusiones ocurrían mientras se contaban los votos. Algunas chanzas entre partidos también, pero eran jodas con buena onda. El flaco del PJ era copado, hay que reconocerlo. Los del PRO eran más secotes.
Curiosamente, en nuestra mesa ganó el que es el opositor a nivel local, seguramente arrastrando votos de la famosa “lista sábana”, ya que acompañaba al PRO.

Siendo fiscal general, me tocó quedarme hasta que se terminara el escrutinio de todas las mesas. Mientras charlaba con Miguel, profesor de la Escuela 703 que funciona allí a la noche, en donde yo daba Informática Educativa (sí, fue una jornada de muchos reencuentros).

Nos terminamos yendo a las 22:15 mas o menos. De ahí, con otra fiscal general y el fiscal encargado llevamos las carpetas con conteos al comité central, a cinco cuadras de mi casa. Ya estaba lloviendo hace rato en San Isidro.

Llego y enseguida subo a la parte de cómputos, donde revisábamos las copias que todos los fiscales mandaron. Mi viejo se fue temprano, y quedé con Jesús (del Concejo) que él me alcanzaba a casa.

Estuvimos largo rato contando, revisando y corrigiendo y después sólo restó esperar. La impaciencia era más fuerte que el sueño que nos acosaba a todos los que estuvimos trabajando desde temprano.

Ya eran las dos y media de la mañana cuando el Intendente sale y nos habla a todos, comentándonos de las tendencias y agradeciéndonos a todos.
Obviamente, al día siguiente, llegué un rato más tarde a la oficina…

Fue una jornada interesante, más allá de los diferentes resultados locales y nacionales.
Como reflexión general, hay que tener en cuenta que este resultado fue un llamado de atención al gobierno nacional, si bien no me gusta el “derechaje” al cual pareciera dirigirse la política nacional venidera.
De Narváez, el nuevo invento de los medios, sacó bastantes votos.
Igualmente, hay esperanza. En Capital, el partido de Pino sacó más votos de los que ellos esperaban. Es una pena que no hayan presentado candidatos en provincia, pero como me aclaraba Mordi hace un par de posteos, el abrupto adelantamiento de las elecciones impidió que llegaran a tiempo de preparar, armar y presentar candidatos en muchos distritos. La movida de cambiar a junio la fecha del sufragio, al final terminó jugándole en contra al gobierno.
Sólo queda esperar que esta oposición sea una oposición moderada. Que no sea la famosa oposición “contra Calabró”, que reprueba cualquier proyecto que venga de la banca oficialista, por más bueno que sea éste. La oposición debe denunciar lo que está mal, y apoyar lo que está bien. Pero, viniendo de gente como el colo y Mauri, dudo que esto pueda realizarse de dicha forma.

Veremos qué ocurre en estos dos años venideros…

Elecciones 2009

¿Alguien vio la publicidad de la lista de Patti en la que un candidato habla sobre seguridad diciendo “La mejor defensa, es un buen ataque” a la vez que hace como que pega una piña? Como que da un poquito de miedo…

Las propagandas de De Narváez son cómicas, por decirlo de una manera. Por una parte sale diciendo “si me vota voy a hacer ésto, lo otro”. Pero… el colorado efedrínico se postula para el mismo puesto que ocupa actualmente. ¿No hizo nada de lo que propone? Por otra parte, está la publicidad heroica de los “ciudadanos” gritando loas para que no salgan siempre los mismos. Interesante viniendo de una lista que tiene en su puesto 2 a Solá, quien gobernó la provincia. Por último, en esta publicidad en la que se postula por la provincia de Buenos Aires, ¿me parece a mí o hay partes que transcurren en los edificios de Lugano?

Está la propaganda de la lista de Kirchner y Scioli, con testimonios de “ciudadanos” agradecidos. La línea de “muchos van a decir que me pagaron por estar acá” lo único que logra es, justamente, que la gente piense eso. Mala elección.

Pino, Pino… ¿Dale que en la próxima te copás y te presentás en la provincia de Buenos Aires?

Estas y otras dudas son las que surgen al borde de las elecciones.
Lo importante, más allá de todas estas cuestiones, es el tema de que se vuelva a votar. Pensemos y votemos con la cabeza, no con el bolsillo. Agradezcamos que tenemos la chance de poder expresarnos, por sobre todas las cosas. Si le esquivamos el bulto, poco derecho tenemos de quejarnos cuando las cosas no marchan sobre su curso.

Por mi parte, al igual que en elecciones anteriores, estaré colaborando en San Isidro con la lista vecinal que conforma nuestro intendente. Nuevas anécdotas surgirán, como suele suceder, tanto en ocasiones en que fui fiscal o como en las últimas ocasiones, en que estuve en el comité y llevando gente a votar.
Creo que es positivo colaborar, más allá de simpatías y militancias, de diferencias de ideologías entre una lista y la otra.

No olvidemos que la democracia no es sólo ir cada dos años a poner un papelito en la urna. La verdadera democracia es más que eso.

No lo olvidemos.

Ponele cualquiera…

Otra muestra de que en los medios la crisis golpeó fuerte por el lado de los correctores reside en esta nota de MinutoUno (*):

¿En qué quedamos? “Efedrina” de Narváez, ¿se sintió o no se sintió menos argentino cuando Aerolíneas fue estatizada?

(*) Cabe también la posibilidad de que en MinutoUno JAMÁS hayan tenido en cuenta el hecho de contratar correctores.

Gane quien gane

Esta campaña da para todo. Por un lado, los candidatos (tanto oficialistas como opositores) yéndose de boca con sus declaraciones. Y, por el otro lado, los medios que reflejan como si fuera un espejo de esos de las ferias, cuya imagen es cualquier cosa.
Vean una nota de Clarín con respecto a las declaraciones de Francisco “Efedrina” De Narváez, por ejemplo.

¿En qué quedamos? Aún no sé si todo eso va a suceder en caso que el kirchnerismo gane o pierda…

PD: La dirección de este blog agradece la desinteresada colaboración del Sr. Gordo Díaz quien me ha señalado esta perlita.