Jaime en vivo

Sábado 14 de febrero. Día de bastante calor. Ideal para pasar el atardecer cerca de la costanera, donde suele soplar algo de viento. Y si es escuchando buena música, mucho mejor aún. Y si se trata de ver a Jaime Roos tocando sus clásicos, todavía mejor.

El show empezó con un mini set de Palo Pandolfo. Cuando llegué estaba tocando “Amor (practico el ritual)” de su último disco, Ritual Criollo, junto a la banda que lo acompaña hoy en día, El Ritual (siento una especie de deja vu al leer).
El corto set se basó mas que nada en temas mas viejos, así sonaron por ejemplo “Ella vendrá” de Don Cornelio, en lo que debe ser la versión más ochentosa que haya tocado en los últimos años. De Los Visitantes repasó “Tapa de los sesos”, “Que se abra Buenos Aires” y “Estaré”, ya sobre los bises ejecutados al borde del tiempo pautado. Y de su etapa solista pasó por “Virgen”, “Vamos mujer” y el cierre con “Te quiero llevar”.

Breve pausa para recambio de instrumentos. Al rato salió la banda de Jaime Roos en pleno, haciendo una zapada con el explícito propósito de corregir unos problemas de sonido en el retorno.
Y luego, se hizo la música. El inicio fue con ese temazo llamado “Amor profundo”, una oda al canto, donde afirma que ‘Amor profundo es lo que siento al cantar, poco hay en el mundo que me haga así vibrar’.
Y así fueron pasando los temas. “La canilla”, “Nadie me dijo nada”, “Cometa de la farola”… Los problemas de retorno volvieron en el medio de “Brindis por Pierrot”. Luego de subsanado el inconveniente, arrancaron nuevamente de cero con el tema, una canción ideal para brindar por la tristeza.

Y qué hablar de los músicos que lo rodeaban: guitarra, bajo, teclado, batería, percusión y cuatro cantantes que hacían las delicias de todos los presentes.

El show se acercaba a su fin, y los temas inolvidables seguían pasando. “Que el letrista no se olvide”, “Adiós juventud”, “Cuando juega Uruguay” (tema que te hace dar ganas de pasarse al otro lado e hinchar por “la celeste” cuando de fútbol se trata), y otras grandes canciones.

Ojalá que se repita. Verlo tocar a Jaime es sinónimo de pasar un buen rato.

Pequeños sueños

Alguna vez Palo Pandolfo comentó que el tema “Trabajar” (de su primer disco) se le ocurrió en sueños. En el sueño él estaba en una mesa con un grupo de gente y de repente Liliana Herrero se paraba y empezaba a cantar la canción.
Al principio no le creí demasiado, hasta que me ocurrió a mí.
El otro día se lo comentaba a una compañera de trabajo, por eso el post…

No recuerdo la fecha exacta, sería por diciembre de 2006. En el sueño yo estaba en una mesita de un bar frente a una muchacha y le recitaba algo que había escrito. Lo curioso es que luego de soñarlo, me acordaba muy bien de lo que había dicho (a veces mi memoria para los sueños puede ser bastante volátil).
Lo tengo en un back up, antes de que mi viejo mother dijese “un placer conocerte, mi vida es el mar, debo morir”. Prometo subirlo prontamente.

Eso sí, no me pregunten a quién estaba dedicado. Y no es que no quiera decirlo. Sino que realmente no puedo porque no lo sé… en el sueño, yo le leía lo que había escrito y el papel estaba colocado de una forma tal que el mismo tapaba el rostro de la muchacha.

Maldición, componer algo lindo y no poder saber a ciencia cierta a quién está dedicado es algo muy particular.

Palo en vivo

Palo a veces podrá parecer estar hecho bolsa. Y sí, lo admito, en vivo suele desafinar como pocos. Pero que le vamos a hacer, uno le tiene cariño. Este muchacho hace más de 20 años que la viene remando y a pesar de alguno que otro hit durante los ´90, sigue siendo un artista más cercano al status de culto, por más que a él le moleste dicha calificación.
Dentro del ciclo “Cultura para respirar” se presentó don Pandolfo. El show empezó a una puntualidad poco acostumbrada para el público roquero. A las 9 de la tarde en punto, salió con “Te voy a llevar” para luego deleitarnos con temas de todas sus épocas. Nos “visitó” con “Estaré” y “Playas oscuras”. Pasaron temas de su primer disco solista, como “Virgen” o “Todos somos el enviado”. Asomaron las “Tazas de té chino” de sus épocas de Don Cornelio y hasta revisó su disco de covers, con “La búsqueda de la estrella” y “Vamos mujer”. Además, adelantó algo de su próximo disco y tocó el clásico inédito (aunque sea un oximoron) “Argentina 2002” . Ya era de noche y el show estaba tocando a su fin, o al menos eso parecía. Ya el anfiteatro de Costanera Sur estaba bastante poblado, ya que muchos llegaron seguramente con retraso. Para los bises entregó “Ella vendrá” de Don Cornelio y una seguidilla de temas de Maderita, el cuarto opus de Los Visitantes, con los enganchados “Sapo sapo” y “Tapa de los sesos”.

Una breve pausa para recambio de instrumentos y Me Darás Mil Hijos salió a escena. Banda hermana de Pequeña Orquesta Reincidentes (en más de un sentido) nos pasearonpor sus climas variados. Subieron un par de reincidentes durante el show que duró aproximadamente una hora. En la banda toca Federico Gahzarossian, quien tocaba el bajo en Los Visitantes. Y cosas como esa lo hacen a uno desear el regreso de LA banda de los 90. Que se junten, que Palo se reconcilie con Karina, que lo llamen a Varelita y a Marcelo Belén, y que salga Horacio y todo el año carnaval.

Volvieron las "busquedades"

Y bueno… después de mucho tiempo, vuelve la sección de extrañas búsquedas que desembocan en este pedacito de Internet.
Aquí un repaso por lo más relevante de los últimos meses.


– Dios vs acelerador de particulas: ¡Por fin! La pelea del siglo ha comenzado, la batalla que todos estaban esperando. De un lado, el creador, Dios, Jehová, Alá, Krishna, Jah, Zeus, etc. Del otro lado, un aparato de varios pisos de altura que mueve las partículas a velocidades inconcedibles. ¿Quién ganará?

– Ejemplo de una anécdota de 10 comas: Un día yo caminaba, y seguía caminando. Caminé, seguí avanzando, hasta casi llegar. Era una esquina, y de un lado seguía la calle, y del otro también. Crucé, mirando bien para que no me pisen autos, colectivos, camiones o tractores. Al fin, después de un rato, llegué a destino.

– exitos palo pandolfo: Todo bien con Palo, es uno de mis artistas preferidos. Pero bueno, no es un tipo que se precie de tener muchos éxitos. Un par de temas de Don Cornelio, otro par con Los Visitantes y creo que ya estamos. Igual, aguante Palo.

– porque las mujeres bajas son traicionadas: Pobres chicas bajas, siempre las traicionan. No ocurre lo mismo con las altas parece. No sabría decir qué ocurre con las que tienen estatura promedio.

– cuando es el fin de el mundo: A ver… acá tenía anotado. Lo había puesto en una agenda. Pero… no, me traje el anotador equivocado.

– camas altas con biblioteca, escritorio , etc color rosa: Muchacho, vos más que entrar a un blog precisás entrar a una mueblería…

– julieta venegas pacto con el demonio: Sí, hizo un pacto con el demonio. Es la única forma de que haya sido exitosa DESPUÉS de que Santa La Olla te haya dejado de producir.

– maneras de ascender a un piso sin ascensor: A ver… Escaleras, soga, helicóptero, escala, pogo (no el baile, sino ese coso saltarín), súper poderes…

– papas fritas ricas: Qué bueno que busca comida rica y no comida asquerosa

– el logo de la sombra de un pato de catupecu machu: ¿¿¿QUÉÉÉ??? Vuelvo a preguntar: ¿Qué carajo quiso decir?

– frases de jirafas: Si hay animales que expresan muchas cosas y con excepcional sabiduría, hay que destacar entonces a las jirafas. Grandes filósofas.

– minas ricas y en pelotas: Típica búsqueda de alguien que no sabés si simplemente le gusta ver mujeres desnudas o si se dedica al canibalismo.

– mujeres desnudas de bragado: ¿Y por qué de Bragado y no de otro lugar?

 

20/12

Hoy hace seis años en que todo se fue, literalmente, al mismísimo carajo.
Cómo no olvidar las imágenes de las cacerolas sonando por todos lados (después esas manifestaciones se repetirían semanalmente durante el verano de 2002, yo fui a algunas de ellas incluyendo una bizarra noche que en otra ocasión comentaré), la represión en la Plaza (con caballos llevándose la gente por delante incluidos), los muertos, el bolonqui y la huida final de De La Rua en helicóptero.

Por esos tiempos el siempre inquieto Palo Pandolfo hizo esta canción, que recuerda un poco al esceptisismo reinante en aquellos tiempos que hoy parecen tan lejanos. Tema inédito, una milonga furiosa que suele realizar en sus shows.

ARGENTINA 2002

¿De qué te sirve mantener todo el circo?
¿De qué te sirve criar tus hijos acá?
¿De qué te sirve levantarte a la mañana?
¿De qué te sirve salir a cacerolear?

¿De qué te sirve estar bronceada en la arena?
¿De qué te sirven las pastillas de Bagdad?
¿De qué te sirve un gobierno de civiles?
¿De qué te sirve un gobierno militar?

¿De qué te sirve el rock and roll, la cumbia, el tango?
¿De qué te sirven la alconafta y el tapao´?
¿De qué te sirve el invierno que se viene?
¿De qué te sirve el verano que se va?
Se va…

¿De qué te sirve cantar bellas melodías?
¿De qué te sirve cumplir años, festejar?
¿De qué te sirven las orgías, los festines?
Si todo cae, todo cae…

Luz de mis ojos tengo un antojo

Recital de Palo Pandolfo
Sábado 20 de enero en el Planetario.

Dentro del ciclo de recitales y eventos veraniegos que el gobierno de la ciudad de Buenos Aires está organizando en diferentes lugares de la capital, se presentó el sábado en el escenario ubicado cerca del Planetario de Palermo Palo Pandolfo.
Un concierto con un target en donde los treintañeros éramos amplia mayoría. Es más, me atrevería a decir que entre los sub-25, una gran porción eran también “sub-10”, niños que fueron con sus padres a disfrutar del show.

Para quienes no conocen su carrera, Palo Pandolfo fue el líder de dos bandas de culto de la historia del rock nacional: A fines de la década del ’80 fue Don Cornelio Y La Zona. Posteriormente, Los Visitantes fue la banda que formó antes de lanzarse como solista.

En una hermosa noche, bajo las estrellas y una luna en cuarto creciente (comentario a raíz de que Palo preguntaba cómo estaba la luna esa noche) Palo se presentó con una formación integrada por Anthony Cid en batería, Tito Losavio en bajo y guitarra y Tomy Lebrero en bandoneón, armónica, pandereta y corneta de bicicleta (o algo así).

De todas formas, el inicio fue con Palo Pandolfo enfrentándose solo con su guitarra acústica, tocando temas de su etapa solista, para luego dar pie a esa bella melodía de los tiempos cornelianos, “Cenizas y diamantes”.

Ya con la banda en pleno, el show pasó por diversos momentos, gracias a las inquietudes musicales de Palo, aquellas que lo hacen pasar del tango al rock y del hardcore al folklore. Así sonaron temas como “Esperando al chimango”, “Te quiero llevar”, la canción post-cacerolazo “Argentina 2002” y “Virgen”, entre otros.

También hubo muchos viajes a los tiempos de Los Visitantes, con temas como “Estaré”, “Antojo” (uno de los temas por siempre preferidos del público de Palo) o “Tanta trampa”. Sobre el final, “Ella vendrá” de los cornelios significó otra visita a los 80, para luego volver a visitar los noventas con temas como “Sapo sapo”, “Bip bap um dera” o “Tapa de los sesos”.

Caótico a veces, sensible en otras, los shows de Palo Pandolfo por lo general suelen ser un poco de ambas cosas. Por detrás queda una carrera de mas de 20 años y por delante, un nuevo y largamente prometido disco solista que quién sabe cuándo verá la luz.

Atentis, aquellos que buscan shows gratis. En febrero se vienen Divividos en Vicente Lopez y también Pez, Massacre y Cienfuegos en Palermo.