Misterio

Domingo 5 de mayo, plena tarde. En la cancha se está jugando el superclásico River – Boca. Yo circulando por la zona en busca de un bar donde poder leer / estudiar para luego hacia la noche ir a saludar al Campeón de Bragado por su cumpleaños. La idea era buscar algún sitio en donde NO estuvieran dando el partido.
Doy vueltas, camino varias cuadras, veo varios bares y en todos están dando el partido. Voy al Coffee Store de Callao y está cerrado. Pienso en el “Paseo La Plaza“, pero los bares del mencionado lugar están cerrados.
Sigo caminando por las inmediaciones y sólo veo dos opciones: bares atestados de gente presenciando el partido o bares cerrados.
Al final, consigo como última opción el McCaffee de la afamada empresa de los arcos dorados.

Mas tarde, comentaría este hecho en el cumpleaños. Ahí salta Mukenio, vecino de la zona y dice:
“Pero cómo, si yo quería ir a ver el partido y di varias vueltas porque en ninguno lo estaban dando”.

Y después hay gente que no cree en universos paralelos…

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Con una ayudita de mis lectores

Con unos amigos nos hemos prendido al concurso de Speedy, ese donde podés hacer tu corto de un minuto que cumpla con la consigna del televisor que muestra el futuro.
Así que les comento de qué la van los que hicimos, así de paso, entran y nos votan, que nos vendría bien. Si ganamos, prometo no cruzarme a la vereda de enfrente si los cruzo…

El primero se llama “dios y Speedy”, en donde dios y Buda chatean y así el todopoderoso se entera de que la gente está viendo el futuro, por lo cual decide intervenir. Está acá.

El segundo muestra qué ocurre cuando un tipo baboso ve lo que le va a ocurrir mirando a una chica en la parada del bondi cuando ésta overreacts (me encanta usar esa palabra en inglés). Claro, ver el futuro tiene sus ventajas. Aquí se mira y se vota.

Y por último, tenemos la historia de un loser que intenta hablar con una chica en un videoclub y cómo puede hacer para conquistarla. Bueno, la respuesta es fácil y la encuentran en esta dirección.

Agradecemos sus votos!

[Escuchando: Abejorros – ” La Suerte Quizo “]

Y los viejos remontaron barriletes

Hace un par de semanas, con la excusa de celebrar el cumpleaños de nuestro amigo el Pelado, nos reunimos en el Parque Sarmiento. Allí disfrutamos de osadas actividades como ingesta de empanadas de diverso sabor, conversaciones sobre diversos tópicos y lanzamiento y captura de freesbee.

Pero la actividad más interesante de la jornada fue una que nos retrotrajo a nuestra infancia. Nosotros los vejetes nos pusimos a remontar barriletes. El día estaba ideal para la actividad ya que había un lindo vientecito que hacía que dichos adminículos se eleven majestuosamente sobre nuestras cabezas y, de paso como sucedió en un par de ocasiones, hasta se claven en alguno que otro árbol.

Algunos incluso llevaron algunos home made. Yo utilicé uno que llevaron Patito y Mukenio. Dicho barrilete era de una promo de una afamada marca de helados. Aprovechando que tenía como tres hilos attacheados, pude hacerlo elevar incluso por sobre la parte de “la curva de Triunvirato”, que estaba ahi al lado de donde nos habíamos dispuesto, la zona de los eucaliptus alejada del mundo parrillero (lejos de todo el gentío, pero cerca del viento). Luego sí, al mermar un poco el viento, se clavó en unos árboles, pero a fuerza de tirones que se aprovechaban de algunas ráfagas provechosas, pude sacarlo. Luego, otra colgada en el medio de la copa de un árbol, fue salvada a fuerza de paciencia.

Fue una linda jornada, un poco retrotrayéndonos a la infancia. Probablemente se repita pronto la jornada barrileteana.

Mirad (aquí se ve cuando recién estaba despegando, luego se lo observa en la otra parte del collage, al barrilete en toda su gloria voladora).

PD: Luego, fuimos un rato a lo del cumpleañero, donde tuvimos una curiosa anécdota con un SMS. Mas info, aquí, en lo del Campeón de Bragado.

De regreso en la ciudad

Luego de varias jornadas en las sierras mediterráneas, aquí estamos de regreso en mi departamento de San Isidro, vuelta al trabajo con sus suministros, pedidos de filmaciones y teléfonos que suenan (pero no lo hacen precisamente en habitaciones vacías).
Para quienes quieran un rápido resumen diario, aquí les va:

2/1: Salida de Baires, con el campeón de Bragado, sumujer, una Sheila y las mascotas (Tibu, Bebé Conejito y Tolstoi). Salimos a las cuatro de la matina, prácticamente en punto, pero las inclemencias del tiempo que nos azotaron en plena ruta hicieron que termináramos llegando 16:30 a VCP. Los patitos ya nos esperaban allá. Cena en la “Casona de Chichi”.

3/1: Por la mañana, ascención al cerro de la cruz. El campeón y sumujer se quedaron, el resto de los humanos hicimos el desafío. Una hora 10 minutos nos llevó el ascenso, y eso que hicimos tiempo para hacer unas escalas en pos de agua y varias más para sacar fotos a los espectaculares paisajes que se desplegaban frente a nosotros. La tarde nos encontró ya abajo con el resto de la comitiva. Aprovechamos para hacer una visita al acuario que se encuentra ahí al costado del complejo Aerosilla, para gran alegría del Tibu, a quien se le hacía agua la boca. Luego sí, aerosilla, laberinto y paseo autóctono allí arriba, donde inauguramos con el Muke la antedicha costumbre de desandar todo tipo de senderos.
Cena en parrillita.

4/1: Playa. Tanti fue el destino escogido. Almorzamos al lado del río, luego fuimos atrás, hacia la zona de la cascada. Imaginate: Bajo la misma te cae el agua a roletes, es un torrente sobre tu espalda, como un bruto-masaje. Difícil de describir, es una experiencia recomendable.

5/1: Córdoba Capital nos esperó. Como de costumbre, algunos viajaron montados en Felipe, el auto del bragadiense, y otros en micro, previo arreglo de un punto de encuentro en el destino. Luego de un almuerzo en el Patio Olmos, salimos a pasear por las peatonales. Córdoba tiene gran parte de sus calles de la zona histórica y alrededores dedicadas exclusivamente al paso de peatones, lo cual es una buena noticia. Paso por el cabildo y edificios históricos cercanos. Luego fuimos hacia el Parque Sarmiento. La idea era visitar el Museo Provincial de Bellas Artes. Yo fui en un par de ocasiones al municipal, que es precioso, pero no conocía éste. Afuera, el cartel anunciaba que estaba abierto de martes a domingos hasta las 19 hs. Siendo un viernes alrededor de las seis de la tarde, era esperable que esté abierto. Pero no, el destino nos jugó en contra y estaba cerrado, vaya uno a saber desde cuándo. Una inscripción garabateada por un decepcionado visitante no nos hacía sentir tan solos. Luego de unas deliciosas cervezas artesanales en un bar del parque, volvimos. La cena fue en lo que llamamos posteriormente “el lugar de Niño hippie“, ya les contaré.

6/1: Visita a La Falda. Y ninguna de las chicas se puso pollera para ir, que falta de consideración. Yo tengo una foto en la cual estoy, literalmente, varado en Baradero, asi que quería una foto de alguien con falda en La Falda. Ya he contado acerca de los sobreprecios en algunos lugares y sobre la caprichosa disposición de las calles. Fuera de ello, es un lugar muy lindo para pasear. Salimos de vuelta ante el peligro que se cernía sobre nosotros: En la calle iba a dar un concierto Airbag.

7/1: El día estuvo nublado, pero fue condimentado con la llegada de Chevechita a la ciudad. Paseamos por la costanera y dimos un par de vueltas. Día tranqui.

8/1: Aquí fue cuando decidimos partir hacia Villa General Belgrano, munidos de nuestras carpas y bolsas de dormir. El camping elegido fue uno a la vera de un arroyo. Al lado del mismo corría un sendero que fue recorrido profusamente por nuestros inquietos pies. La caminata nos llevó desde la parte mas agreste hacia la más civilizada para posteriormente recalar en la villa y comprar cosas para cenar en una rotisería cercana al centro.

9/1: Excursión a La Cumbrecita, pueblo peatonal. La circulación de vehículos por dentro del pueblo está restringida. Ideal para aquellos que gustan de las caminatas. Paseamos con la excursión y hasta hicimos la consabida exploración de senderos, buscando el lago de Las Truchas. Ese día arribó Lautaro al grupo. A la noche, todos fuimos a cenar al Ciervo Rojo.

10/1: Volvimos a Carlos Paz. Queríamos ir a acampar a Mina Clavero (nombre que se debe a la deformación de Milac Navira, un cacique comechingón), pero las lluvias que caían sobre dicho lugar nos convencieron de no hacerlo, así que dedicamos la tarde a pasear por la costanera y disfrutar de una linda tarde en la que no hacía demasiado calor, y estaba ideal para pasear. El Tibu estaba como loco, mucha agua para hacerlo feliz.

11/1: Ahora sí, a Mina Clavero, pero en excursión que incluía paso por el bar de la fundación El Cóndor, Los Túneles (túneles enclavados en la montaña para permitir el paso de vehículos) y una parada de una hora en la misma ciudad de MC. Ah! Y un copioso almuerzo con chivito, empanadas, ensalada y papas fritas. Anduve medio día sin cámara digital, se había colgado probablemente a causa de la humedad.

12/1: Se volvió Sheila a Baires. Los últimos días fueron días de río. Nos fuimos nuevamente a Tanti, a un lugar medio escondido que quedaba agarrando un sendero que subía por el costado de la cascada y de ahí una buena caminata que según el resto de la gente que llegó antes, demandaba como una hora. A mí me llevó alrededor de 20 minutos. Es un sendero largo y sinuoso pero vale la pena. Se llega a otra cascadita con una olla de agua.

13/1: El último día a full fue aprovechado yendo a Mayu Sumaj, balneario distante a unos 15 km. de Villa Carlos Paz. Nadamos, comimos, nos reímos y hasta inventamos nuevos personajes que serán explotados en reuniones con cámara y subidos a Youtube (¿Aún no vieron mi video de “Una lágrima en el teléfono”?). El tiempo estuvo espectacular y medio mundo fue a los diversos balnearios mediterráneos. Así fue la vuelta, que ibamos todos a paso lento por la Cárcano.

14/1: Día de la vuelta. Luego de la posta de llaves a mi sobrino Diego (hijo de mi prima Viviana) que se venía a quedar unos días, partimos en el auto algunos, otros lo hicieron en micro. El viaje nos llevó otras 12 horas y media pero más por decisión nuestra que por el clima. Hicimos una escala de hora y pico en Villa María, donde paramos a almorzar. Yo aproveché y quise comprar El Diario pero cuando fui al kiosco ya se había acabado. Obviamente, pensaba leerlo en el viaje una vez que hayamos abandonado la ciudad. De todas formas, no pude leerlo, y eso que hace casi diez años alguien me aconsejó “Apurensé, mirá que sino después no hay diarios”. La segunda escala fue en Rosario, donde paramos media horita a degustar unas gaseosas en el Parque Independencia. Y luego si, la recta final a casa y a descansar antes del regreso a la oficina.

Reporte 2

Las peripecias por la provincia de Córdoba nos han llevado esta vez a ampliar el panorama.
Aparte del centro establecido en Charles Village, hemos llevado los paseos a localidades aledañas como La Cumbrecita, La Falda y Villa General Belgrano.

¿Qué se puede decir de La Falda? El diseño de calles parece estar diseñado por algún ente malévolo internacional. Si no no se explica cómo, al salir de una estación de servicio, para agarrar la calle que pasa al lado de la misma pero del lado de atrás, hayamos tenido que recorrer 1.100 metros. De todas formas, es muy lindo. Quisimos ver el afamado Hotel Edén, pero la entrada costaba 6 pesos, lo mismo que la entrada a Siete Cascadas. Oh, si, el precio oficial de todo es de seis pesos.

El siguiente item fue la localidad de Villa General Belgrano, cuna del Oktoberfest nacional, donde anduvimos perdiéndonos adrede por pequeños senderos (con Mukenio nos hemos convertido en Grandes Senderistas) y desandando por el costado de los lindos arroyos.

La Cumbrecita por su parte, es un pueblo prácticamente peatonal, así que si no te gusta caminar, evita ir de visita. Muy lindo lugar, uno de los pocos pueblos con bosquecito incluido dentro del mismo, aparte de pequeñas y lindas casas, caminos de tierras y mas arroyos.

Seguiremos informando…

Pingüinos caminando sobre sierras

Amplio movimiento registra Carlos Paz en estos días. Aunque el grosso grosso aún no llégó, debido a que el mismo suele comenzar pasado el día de los reyes magos (aquel día en que se conmemora la visita de los Reyes Magos a la madre de Brian Cohen, debido a que erróneamente cayeron en el pesebre de al lado).

Luego de un largo viaje en auto, Carlos Paz nos abrió sus puertas a la tarde del martes. El día de ayer fue un día dedicado primeramente a la famosa ascensión del “cerro de la cruz”, una larga caminata con varios miradores en el camino. Luego aerosilla y senderos autóctonos, donde con Mukenio nos empeñábamos en explorar los senderos mas interesantes y con perfil bajo de la zona.
Hoy hubo paseo hasta Tanti, en donde visitamos un par de balnearios, para alegría de Tibu, quien ya venía pidiendo algo de agua.

Nos esperan visitas a la ciudad de Córdoba, a Villa Gral. Belgrano y a Mina Clavero, entre otras afamadas zonas de esta mediterránea provincia. Seguiremos informando. De momento, les dejo un videito (sin sonido) de la vista aérea de Carlos Paz, desde el antedicho camino hacia el cerro de la cruz.

Próximamente, fotos…

Hola y nos vemos

Bienvenidos al 2007 en Un Montón De Huesos.
En los próximos días partiré hacia la tierra de las sierras, los artistas tributo a Sandro, la Pritty limón y los ríos mediterráneos.
Así es, vuelvo a Carlos Paz a descansar de un año más que movidito.
De la movida serán el Campeón de Bragado con sumujer, Mukenio, Patito y una Sheila. Luego llegará Chevechita para hacer de esta una vacación alhornística que será ampliamente comentada en nuestros respectivos blogs. Así que este año Villa Carlos Paz será invadida por pingüinos caminando sobre hielo (huelga decir que nosotros ya lo éramos antes de que llegue la “era K”).

Quedaron un par de posts ahí sin editar, quedarán para mi regreso. Algunos de ellos incluyen temas como “el año en el blog” (inspirado en parte en el resumen de Fabio.com.ar); un resumen cinéfilo, el cual seguramente irá a Fila Cero;una reivindicación al loser que todos llevamos dentro, con énfasis en la cuestión de por qué nos atraen mas las historias de perdedores que la de los eternos ganadores; y más, y más reflexiones y delirios que conforman éste, mi lugar desde donde expongo mi particular forma de ver y pensar el mundo.

Nos veremos! Desde allá no postearé tan seguido, pero algo habrá…