¿Dónde está la felicidad?

La frase era repetida como un mantra, constantemente y sin pausa, mientras la banda se dedicaba a finalizar ese oscuro tema llamado “Doctor Li”. Y es que Cienfuegos es una banda que entre medio de sus distorsiones y gritos, deja surgir un mar de cuestiones existencialistas en sus líricas. “¿Querés saber lo que es estar muerto”, “La vida dura sólo un segundo” o “La importancia del hombre” son nombres de temas que sirven de ejemplo para ello.

La banda se presentó el pasado domingo 26 de noviembre en La Trastienda, cerrando el ciclo “Late Buenos Aires”, dedicado a presentar diversas bandas independientes. Luego de las bandas soportes, salió la agrupación conformada por Sergio Rotman (voz), Martín Aloé (bajo y voz), Diego Aloé (guitarra), Hernán Bazano (guitarra y voz) y Fernando Ricciardi (batería). Como queriendo afirmar su posición más orillera de lo que atañe a cuestiones de lo que debe ser una banda, el recital comenzó con un recitado. Rotman salió con un libro de Artaud, del cual seleccionó unos párrafos para leer al público, luego de lo cual la banda ejecutó el instrumental “Krishna roll”. El paso siguiente, fue uno de los mejores temas de Cienfuegos, “La eternidad”, que fue interrumpida por un problema de la guitarra de Bazano, y luego vuelta a ejecutar.

El recital recorrió gran parte de su discografía, y además sirvió para presentar algunos temas que formarán parte de su próxima producción discográfica, con la cual romperán un silencio discográfico de ¡siete años!. “Contra Dios”, “Más de lo mismo” e “Inyección de amor” son los nombres de dichas nuevas canciones.
El resto del show pasó por varios temas muy cantados y saltados por los asistentes, como “Un millón de nada”, con bromas para los ‘no incondicionales del fondo’; “Hacia el cosmos/hacia el infierno”, para que no olvidemos que “ninguno de nosotros tiene algo que sea especial”; “Llega el dolor”; y hasta temas en donde Rotman deja el papel principal frente al micrófono a sus compañeros de banda, como en “La colina” o “Dejá que te diga”.

¿Covers? Algunos clásicos para la banda, como “Moonage daydream” de David Bowie, o “Love will tear us apart” de Joy Divission. Para el cierre del recital se reservaron otra canción de JD: “Transmission” fue el tema elegido para la ocasión.

La banda, la cual más de una vez se autoimpuso el mote de “la banda que no existe” debido a sus esporádicas presentaciones, está tocando seguido, a pesar de sus siete años sin registrar nueva placa de estudios, ya que Veinticincodosmilcuatro, lanzada el año pasado, es el registro de un show en vivo en Niceto (adivinen en qué fecha). Los nuevos temas están siendo lanzados con cuentagotas, aunque ya anunciaron que en un próximo show en Niceto, en el mes de diciembre, presentarán varios de dichas canciones. Así que por un lado, tuvimos temas nuevos, y por el otro, el hecho de que este show en La Trastienda no fue el último show de la banda (a esta altura, ya casi un chiste interno entre la banda y sus seguidores).

¿Y después?
Después… solo cenizas.

22/11

Como todos los 22 de noviembre, ayer se festejó el Día De La Música.
Quería homenajear dicho día con un post sobre mi relación con la música, tal vez mi arte favorito y hasta una pasión. Gigas de MP3 y pilas de CDs lo confirman. Así que a quien sea mi futura esposa/concubina, le advierto: Podré amarla como a nadie, pero… Siempre tendré a mi amante La Música.

– El primer cassette que tuve fue “The Josua Tree” de U2, en auge en esa época. Lo tuve hasta hace un par de años, en que su baqueteada cinta dijo “Bueno basta!”. Por esos tiempos (año ’87) estaba terminando séptimo grado y presencié mi primer recital. Fue en la cancha de River y era un histórico show de Sting, presentando “Nothing like the sun”.

– Pasaría un largo tiempo hasta que yo debutara en el entonces templo del rock, el Estadio Obras Sanitarias (ahora renombrado al insulso nombre de Estadio Pepsi Music). Fui un sábado a ver a EMF, con un recital absolutamente distorsionado, más centrado en su delirante segundo opus (“Stigma”). A la semana siguiente fui a ver y disfrutar del show de Midnight Oil.

– A la Bersuit la sigo desde el ’93, y en todos estos años los he visto muchas veces, en show distintos. A ellos los ví tocando con ganas, con energía, dados vuelta, hechos mierda, recuperados… en síntesis, en todas las instancias posibles. Recuerdo el gran bajón que tuvieron allá por el ’95. Un par de años mas tarde, en un show en Cemento, repartian un volante con información sobre el recital y un mensaje, en el que hablaban sobre los “problemas de toda calaña” por los que habían estado pasando recientemente. Y agregaban que afortunadamente, estaban pasando por un buen momento tanto compositivo como anímico. Y cerraban agradeciendo a todos aquellos que los bancamos en esos momentos oscuros. Me alegró mucho leer eso.

– Una cosa que solía hacer, era coleccionar listas de temas de recitales a los que asistía. De ello tengo un par de anécdotas. En Cemento estaban tocando Arbol y Las Manos De Filippi (!y lo más curioso es que Arbol era el grupo soporte!). Terminado el show de los intérpretes y autores de “Cutral – Có“, le pido a Mosky (uno de los cantantes) la lista. Me la alcanza y me advierte: “Esto las pelotas”, ya que, por lo visto, decidieron no seguir muy al pie de la letra el contenido de la lista.

– Un tesorito interesante es el del primer show de Nightwish en Argentina, que fue en Acatraz en el año 2000. Finalizado el show, los músicos tiraron a la marchanta las listas. Y como era de esperar, la suerte determinó que no agarrase ninguna. Se cierra el telón y vuelve a abrirse al minuto, mientras los plomos comienzan a desarmar. Ahí es cuando veo que quedó una lista, la del tecladista Tuomas. Se la pido al plomo y, me la da en mano, aclarando con un gesto a otros que estaban en la misma que “el la pidió primero”.

– Hace aproximadamente un año, presencié un recitalazo. No sé si habrá sido el mejor show a nivel producción, pero sí puedo asegurar que fue uno de los que más disfruté. Fui a ver a Pearl Jam en su segundo recital en la cancha de Ferro. Más de dos horas con temas de todos los tiempos y un show que creo que fue muy disfrutado también arriba del escenario.

– Una vez, tocaban gratis al aire libre y juntos, Cienfuegos y Catupecu Machu. La banda de Rotman & cia. abrían el show como soporte y luego seguía Catupecu. En aquel enconces, Herrlein no era el batero de los chicos de Villa Luro, aunque tocaba el acordeón como invitado en algunos temas. Me lo crucé afuera (habíamos ido a un coro juntos) y me comentaba que iba a subir a tocar y blablabla… Pobre, me dio cosa en ese momento decirle que yo había ido más por Cienfuegos…

– Hay temas que me retrotraen a películas en las que aparecieron. No puedo escuchar “Let’s get it on” sin recordar el final de Alta Fidelidad. Cuando oigo “When the man comes around” de Jonhy Cash, relaciono el tema con los títulos de presentación de Dawn Of The Dead (versión 2004). “Cucarachas enojadas” de Tito & Tarantula me retrotraen al bar Titty Twister, donde se refugiaban los hermanos Gecko junto con sus ocasionales rehenes, en Del Crepúsculo Al Amanecer. Y cómo no relacionar “Perfect Day” de Lou Reed con la escena de sobredodis de Trainspotting.

– Me gusta hacer particulares descubrimientos musicales. Hace un par de años descubrí a Kirsty MacColl, una artista telentosísima de la cual escribiré en una futura ocasión y también a Oysterhead, una banda particular.

– El primer disco de Julieta Venegas es un tesorito que bien vale la pena explorar. Absolutamente diferente de la música que está haciendo hoy en día, se trata de un album muy intimista y tranquilo.

– Suelo recordar de más de un artista cuál fue el tema a partir del cual los descubrí. De Julieta Venegas, escuché antes que nada “Libertad”. De Kirsty Maccoll, “In this shoes” fue el tema que me hizo buscar más cosas suyas. “Sacrament of wilderness” fue el primer tema que me bajé de Nightwish.

Para despedir este post, una dedicatoria a mi hermana Lorena, música del alma y del corazón hecha y derecha.

Y unos videitos…

Kirsty Maccoll cantando el “Mambo de la luna”. Video filmado en Cuba…

Talavereando

El fin de semana pasado fue un fin de semana pescador para quien escribe. Me fui de “excursión de pesca” con el Campeón de Bragado, Mukenio, Alejando (AKA “El Pelado”) y El Tibu.
La idea era ir a un camping llamado Keidel (o algo así) el cual rechazamos (o nos rechazaron mejor dicho) ya que se nos fue informado que en ese lugar no admitían hombres solos. Sí señores, el dios de lo absurdo se ha adueñado de las autoridades de dicho lugar.

Así que el mismo viernes que partíamos, me llama el Campeón al mediodía para ver que podía averiguar. Al final, elegimos ir a Las Tejas, un camping muy bonito. Queda bajando el primer puente de Zárate, ahí nomás de salir del mismo hay que tomar el camino que sale a la derecha del camino. Y seguir derecho hasta el final, que vas a llegar a Las Tejas.

El lugar es muy lindo, con mucho verde y árboles. Uno puede ver gallinas, patos, pavos reales y leones también. Por suerte se pescó y se cumplieron los objetivos a cumplir previos a la salida.

Fue una buena ocasión para desenchufarse, estar un par de días sin grandes preocupaciones, sin que te importe qué hora es ni nada… Charlamos, filosofamos sobre las cosas absurdas que todos hemos hecho para levantarnos alguna mujer que merodeaba nuestros corazones (con lo que un poco terminamos dándole la razón al negro Dolina), chisteamos, tiramos anzuelos y escuchamos música. Creo que nuestra selección debe haber sido no sólo la mas bizarra del campamento, sino la más ecléctica también. ¿Quién pasa sino de Rammstein a María Isabel, pasando por un popurrí de Palito Ortega y “Una voz en el teléfono”?

Miren, algunas instantáneas que saqué (sí, con una cámara digital la foto suele ser bastante instantánea):

Lindo paisaje del río que se cernía a pocos metros de las carpas.

Por el río pasaban barcos de todos los tipos y tamaños. Este es uno de los más grandes que pasó. Aunque más tarde pasó uno que lo superaba en forma holgada.

¿Les comenté que me gusta sacarle fotos al atardecer?

El puente que une isla Talavera con Zárate (primer tramo de Zárate – Brazo Largo), sacado durante el viaje de regreso a nuestras casas.

Al gas

Me encuentro “desgasificado” en mi depto. El dueño anterior a la señora que me lo alquila debía una cuenta del período mayo-junio del pasado año y bueno, pasó lo que tenía que pasar 😦
Encima es un bardo para realizar la reconexión, no puedo ir yo, debe hacerloo el titular del servicio.

Señor ex-dueño: Sepa que yo no lo quiero.

A jugar se ha dicho!

Que mejor que en esta semana de descanso, que recomendar un par de paginitas de juegos y otras cosas similares para matar el tiempo…

Super Kickups: Con el mouse hacés picar una pelota de fútbol. Si la pelota cae al suelo, fuiste. Ojo: Puede causar adicción.

– Este es un juego en el que tenés que manejar un auto en un asteroide con baja gravedad. Creo que tenés que tirar los globos esos con el logo de Porsche afuera del cuerpo celeste en el que estás. ¿Alguien quiere explicarme de paso qué diablos hace una cupé deportiva en un asteroide?

– Ahora, si lo tuyo son los video juegos clásicos, ya sea en consola o en PC y el problema es que no sabés jugar a uno en particular, o perdiste su manual de instrucciones, la solución la tenés aquí. Manuales de juegos ideales para la cartera de la dama, el bolsillo del caballero o la mesada donde está la consola.

– Si te gusta resolver Sudokus, bueno… aquí tenés Sudokus on line.

– Y hablando de números, si te gustan mucho los números tal vez no te interese jugar, sino conocer el TOP 100 de los teoremas matemáticos.

– Y si a pesar de todo te aburrís, no sé… Probá con cualquier cosa para entretenerte. Qué querés que te diga.