Soñando despierto

La única contra de estos días de trajín pre-casamiento, es que uno termina como el otro día, soñando que está haciendo preparativos para la boda y casi despertándose cansado…

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Pequeños sueños

Y para no perder la costumbre, la otra vez volví a soñar con una epidemia zombie. Para no perder la costumbre, el sueño estaba alejado de todo concepto pesadillístico y yo estaba en el lugar de combatir a los no muertos. El enfrentamiento era en un gran estacionamiento tipo esos de los shoppings, y yo saltaba por los techos de los autos mientras disparaba a las cabezas de estos muertos vivos.
Lo bizarro es que en el sueño (que transcurría de día) pensaba “mejor que haga esto ahora, sino a la noche estos zombies no me van a dejar dormir”.

Sueños extraños

A muchos les solían decir “no mires películas de terror porque vas a soñar con ellas”. Pueden tener razón, pero en mi caso se cumplen de forma particular y nada cercano a una pesadilla.

Ya conté alguna vez acerca de mis sueños relacionados con zombies, en donde yo combatía contra ellos y hasta le agujereaba la cabeza a más de uno.

El otro día también. En este caso no eran precisamente zombies, sino que se trataba de una epidemia de furia, al más puro estilo del film 28 days later. En este caso yo era uno de los que se habían salvado, estaba con alguien, una muchacha que creo que forma parte de la “vida real”, aunque se me escapan los detalles del tipo si era del tipo “la del sueño era Fulana” o “estaba Fulana, pero no era la cara de Fulana”. Nos encontrábamos con otro grupo de gente que también se ocultaba de los infectados. Y la parte más rara del sueño es que a partir de ese momento, el sueño empieza a ser una especie de flashback, como si yo le estuviera relatando al resto de la gente cómo nosotros nos la habíamos ingeniado para sobrevivir.

Durante la demolición

Una anécota onírica en el pasado fin de semana en las tierras de Colón.
De las seis personas que fuimos, cuatro dormíamos en una habitación con camas marineras.
Yo dormía en la parte de arriba de una de ellas, y una amiga, en la cama de abajo.
Resulta que esta amiga vive en un edificio que es vecino de otro que está en proceso de ser demolido para hacer una de esas mega torres modernas tan en boga hoy en día. Dicha demolición hace que en ocasiones se sientan unos leves cimbronazos en donde ella vive.

Justamente, ella estaba teniendo un sueño poco agradable en el cual el edificio propio temblaba más de lo acostumbrado, mucho más. En ese momento, yo voy al baño. En un momento el sueño empeora ya que ella estaba por caer en el hueco dejado por la descontrucción aledaña. Justo en ese momento, yo subo a mi cama. Los cimbronazos del movimiento ascendente mío, repercutieron en el sueño ajeno, haciendo aún más creible la visión de la caida en el hueco de la obra aledaña, dejando a mi amiga con los ojos en “dos de oro” desde un rato antes que el resto de nosotros despertemos.

¿Sueños con F/X? Llame a Emepol…

Soñar, soñar

Hay una canción de Leo Masliah llamada “La balada de Pocho Martínez. En dicha historia, el protagonista se ve inmerso en lo que podría denominarse “muñecas rusas de sueños”, ya que él sueña que estaba soñando con que tenía un sueño en el cual se veía a si mismo soñar que estaba soñando con que estaba soñando (y así ad infinitum.

Pues bien. Anoche tuve una experiencia similar. Anoche tuve una experiencia algo similar, como una remake libre de dicho tema.

Soñé que estaba charlando con alguien en un bar, o un restaurant, no recuerdo bien. Y es ahí cuando yo empiezo a contarle un sueño que había tenido. Pero mucho no podía hablar porque tenía mucho sueño, estaba cansadísimo. Así que comenzaba a hablar, decía dos palabras y ya estaba cabeceando, empezando a quedarme dormido. Una vergüenza, en suma. Consciente de dicha patética situación, yo hacía mi mejor esfuerzo por volver a levantarme. Hasta que finalmente, lo logro (tirando algunos papeles de la mesa al mover abruptamente el codo).

La nota que le da el toque final a esta anécdota es que en el sueño era tal el esfuerzo que hacía por despertarme, que me terminé despertando en serio…

Pequeños sueños

Alguna vez Palo Pandolfo comentó que el tema “Trabajar” (de su primer disco) se le ocurrió en sueños. En el sueño él estaba en una mesa con un grupo de gente y de repente Liliana Herrero se paraba y empezaba a cantar la canción.
Al principio no le creí demasiado, hasta que me ocurrió a mí.
El otro día se lo comentaba a una compañera de trabajo, por eso el post…

No recuerdo la fecha exacta, sería por diciembre de 2006. En el sueño yo estaba en una mesita de un bar frente a una muchacha y le recitaba algo que había escrito. Lo curioso es que luego de soñarlo, me acordaba muy bien de lo que había dicho (a veces mi memoria para los sueños puede ser bastante volátil).
Lo tengo en un back up, antes de que mi viejo mother dijese “un placer conocerte, mi vida es el mar, debo morir”. Prometo subirlo prontamente.

Eso sí, no me pregunten a quién estaba dedicado. Y no es que no quiera decirlo. Sino que realmente no puedo porque no lo sé… en el sueño, yo le leía lo que había escrito y el papel estaba colocado de una forma tal que el mismo tapaba el rostro de la muchacha.

Maldición, componer algo lindo y no poder saber a ciencia cierta a quién está dedicado es algo muy particular.

Sueños (no) mortales

Hace un par de días, soñé con zombies. Hace unos meses, también.
Y no hablo de pesadillas terribles. Nada que ver. Yo estaba con otras personas en algún lugar, era uno de los sobrevivientes, ayudando, aconsejando, etc. Y en el último sueño inclusó incrusté objetos puntiagudos en la frente de un par de muertos andantes.

¿Debo ver a un psicólogo experto en temas oníricos o a George Romero?

[Escuchando: Regina Spektor – ” Better “]