Las aguas suben turbias esta vez

Otra vez una gran tormenta, otra vez una gran inundación.
Las tormentas que el fin de semana pasado cayeron sobre Buenos Aires y alrededores y posteriormente sobre La Plata tuvieron tremendas consecuencias, y de las cuales se pueden decir varias cosas.

Hasta ahora hubo alrededor de 6 muertos en las tormentas que habían caído en CABA. Al día siguiente, la tormenta arreciaba en la capital de la provincia y hasta ahora se habla de alrededor de medio centenar de víctimas, aunque voces oficiales y no oficiales debaten sobre si esa es la cantidad o sobre si hay más muertes que lamentar.
Fue un poco triste ver todo el circo mediático que se armó alrededor del asunto. Ver a la Presidenta y al Jefe de Gobierno de la Ciudad tirándose palos por ver quién tiene más responsabilidad en el asunto, haciendo politiquería barata cuando hay fallecidos, viendo quién la tiene más grande, cuando hubiera sido lindo verlos lado a lado, olvidando por un rato las “diferencias” políticas que tienen.
Por otro lado, dejando las críticas, hay que reconocerles que en determinados momentos ambos dieron la jeta. Macri en una conferencia de prensa y la Presidenta viajando a zonas afectadas de La Plata, hecho que despertó un poco de gataflorismo en la gente, que se preguntaba qué hacía allí, cuando horas antes se preguntaban por qué no iba a recorrer las zonas. Y sí, es como decía Bart Simpson: “Malo si lo haces, malo si no lo haces“.

Lo que debería hacerse ahora es dejar de discutir por cuántos muertos hay, dejar de lado las diferencias. Quiero verlos a todos, los del FPV, el PRO, el FAP, los partidos de izquierda, los radicales, peronismo disidente, peronismo diabólico, Moyanistas, Clarín, 678… pensando en cómo hacer para que, en caso de que un acontecimiento similar vuelva a suceder, que las consecuencias sean menos desastrozas en cuanto a vidas y pérdidas materiales.

Y es que el tema de la tormenta tampoco hay que ignorarlo. No olvidemos de que el clima está cambiando, por más que muchos conspiracionistas aboguen que el cambio climático es un delirio. Está pasando acá y en todo el mundo, y yendo mas allá de las fronteras de nuestro país, hay que ponerse a analizar qué estamos haciendo en nuestro planeta, con calentamiento global y contaminación.
Y es que, mas allá de que alguna vez pueda pasar, no debemos ignorar el tema de que en unas horas llovió más del doble del promedio de lluvias para el mes entero.

Aprovechando el tema de la contaminación, volvamos a nuestra esfera. Dejemos de lado la contaminación a gran escala y pensemos en aquella a pequeña escala. Somos sucios, reconozcámoslo.
Recuerdo una vez saliendo del trabajo, me habían alcanzado unas cuadras hasta casa, y veo a dos cuadras de la oficina cómo una esquina estaba con el agua hasta los cordones durante una tarde de lluvia. La causa era que algún estúpido dejó una bolsa de basura justo al lado del sumidero, tapándolo, con lo que el agua tenia dificultades para escurrir.
Tiramos papelitos en la calle pensando en que la vereda es un gran tacho de basura, agregando elementos que luego irán a sumideros, dificultando la caída natural del agua… un colador va a escurrir más lento que un agujero hecho y derecho.
O sea, si te la pasás tirando papeles a la calle, después no patalees si el agua rebalsa. Poné tu grano de arena. No esperes que Papá Gobierno (sea municipal, provincial o nacional) sea el único que hace las cosas.

Finalmente, es de destacar la solidaridad de la gente. En pocos días, muchos empezaron a movilizarse buscando cómo acercar material a los afectados. Se organizó un festival con artistas de rock convocantes, donde sus fans llevaban cosas para La Plata y se fueron varios camiones repletos del lugar. En San Isidro, el colegio Marín y otros sitios se llenaron de gente que quería colaborar como sea. Por redes sociales, cadenas de mails, etc. muchos ofrecían o preguntaban dónde dejar cosas. En mi edificio, incluso, una vecina juntó material para llevar. Gente que se olvidó de obras para todos, fútbol para todos, lo que estaría bueno, etc. y se animó a las donaciones no sólo para todos, sino donaciones DE todos.

Boleto de empeño

Hurgando en la memoria (bah… el disco rígido de la PC) encontré esta joyita del diario La Nación publicada alrededor de un año atrás…

En esos tiempos estaba en auge el debate sobre la tarjeta SUBE, aquella que permite viajar con un crédito precargado en subtes, trenes y bondis de la Capital y el conurbano. Obviamente, en esta ocasión como en muchas otras, se sumaron al debate los ultraopositores y los ultraoficialistas, en aquel interminable debate de que TODO lo que hace el gobienro es pésimo o excelente, según quién sea el que ejerce el comentario. Los medios de comunicación también se suman a esta dicotomía, siendo los más claros ejemplos de ambas puntas Clarín y Página/12, respectivamente.

Es curioso cómo cambian las opiniones cuando la persona que realiza una medida determinada es alguien del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En esos momentos, los “ofis” y los “opos” pasan a ser los que estaban anteriormente del otro bando. Fue un gran debate en esos momentos también el tema del traspaso del subte de la jurisdicción nacional a la órbita de la CABA. Y con eso, el tema del aumento del subte. Necesario, pero un poco abrupto aumentarlo de un día para el otro a más del doble.
Los medios también se suman al debate. La Nación suele ser muy macrista, aunque a veces alguno que otro palo tira (aunque no en la misma medida que lo hace con el gobierno nacional).

Pasemos a lo siguiente…
Todos los hemos visto: vendedores o puestos de venta en donde se comercializan estuches o fundas para guardar la consabida tarjetita y tenerla más a mano. Asimismo, lo mismo ocurre con la tarjetita de uso exclusivo del subte, la SubtePass. Para algunos es más cómodo. Otros, preferimos usar un huequito de la billetera/portadocumentos, contribuyendo así a superpoblarla de tarjetitas.

Y con todo esto derivamos en una curiosa noticia que, como decíamos al principio, apareció en La Nación On Line:

Según se cuenta, LN recibió una denuncai donde se habla de “venta de boletos de subte usados”.

Muchachos, ¡lo que se vende es el porta tarjetas! Con el boleto a manera de muestra…

No viene mal un poco de investigación previa antes de publicar cualquier supuesta denuncia…

No me verás en el subte

“Es de la ciudad”…
“Es de la Nación”…

Qué lindo sería que Mauri y Cris dejen de pasarse la pelota jugando al “tomala vos”, y hagan algo juntos para mejorar el servicio. Si lo hicieran, también mejorarían sus respectivas imágenes, el país, y hasta ellos mismos.

Pensamientos subterráneos

No soy de los que habitualmente usan el servicio. Vivo en Beccar y trabajo en San Isidro. Para los lectores que viven en otros lugares, son diez minutos en colectivo, unas 20 cuadras. De hecho, si hay tiempo y el clima está lindo, muchas veces me vuelvo caminando. Sin embargo, luego de ¡diez días! con el servicio cortado vale hacer algunas reflexiones, incluyendo twitteadas varias:

– Los metrodelegados decidieron levantar el paro como “un gesto” para los usuarios. ¡Un gesto hubiera sido levantarlo hace una semana!
– Mientras, la gente se agolpaba en colectivos cual Tetris humano.
– Los taxis también salieron beneficiados, ya que mucha gente para llegar más rápido tomaba este medio de transporte. El bolsillo del usuario, no tan agradecido, se iba vaciando en cada viaje.
-Mientras tanto, en un universo paralelo, el subte anda bárbaro y puntual, y los metrodelegados resuelven sus problemas dialogando.
– El mayor problema fue, justamente, la falta de diálogo. Metrodelegados, gobierno de la Ciudad y gobierno nacional parecían tres entes separados, donde todos competían por ver quién la tenía mas grande y se evidenciaba más que había más ganas de tirar munición contra el resto, que sentarse a arreglar las cosas.

Por ahora, el problema está (probablemente en forma temporal) tranqulizado. Pero, cuesta creer que sea definitivo.

Fuck you

Este es un post con “lenguaje soez”. Así que si a ud. le molesta, puede seguir navegando las miles de páginas que internet le ofrece.

Y es que sólo queda decir “Váyanse todos al carajo”. No queda más que agregar luego de la tragedia ferroviaria acaecida hace dos días en la estación Once. Por si alguien lee esto desde afuera del país no se enteró, les comento: Miércoles 22, 8 y pico de la mañana (hora pico, piquísima). Tren que llega a la estación terminal Once, desde la zona oeste. Tren que como de costumbre, viene cargadísimo, con gente colgando de donde puede. El tren no se detiene y se estrella contra el final de la vía, dejando 51 muertos y más de 600 heridos.

Por eso, justamente por eso, que se vayan todos a cagar.

Que se maten los dueños de TBA, esos hermanitos que no invirtieron un peso en aquello que debería invertirse, y por eso los viejos vagones no tienen dos pesos destinados a su mantenimiento.
Que se deje de joder el gobierno, luego de tantos anuncios y nuevos anuncios del soterramiento del Sarmiento. Ni un pocito se ha realizado. Nada que apunte a que haya menos cruces ferroviarios y por ende, tiempo entre formaciones. Además, ¿no es hora de alguna declaración emitida “desde arriba”, aunque sea un simple mensaje de empatía?
A la mierda Schiavi, sobre todo. A las pocas horas de ocurrida la tragedia, salió a defender lo indefendible, con excusas y dando cátedra sobre cómo ser el Capitán Obviedad. Lo peor, cuando habló de que si hubiese ocurrido el día anterior (feriado), las consecuencias hubieran sido menores. Schiavi, te recibiste de hijo de puta.
Que se vayan a cagar los “padres de Cromañón”. Siete años pasaron, y Mitre sigue (seguía) cortada, con la excusa de honrar la memoria de los chicos que murieron. Todo bien, a mí que he sido un gran habitué de recitales, me jodió terriblemente lo ocurrido en diciembre de 2004, y en este blog hemos hablado muchísimo del tema, y de las responsabilidades de los mismos Callejeros. Pero, volviendo al tema central, si Mitre hubiera estado abierta, este miércoles las ambulancias no tendrían que haber tenido que hacer un rodeo de varias cuadras para llegar al lugar del desastre. ¿Había que esperar un desastre para reabrir la calle?
A la mierda Macri. No tuvo responsabilidad directa en el accidente, pero una orden judicial de hace más de dos años había ordenado reabrir el tránsito de Mitre. ¿Por qué no la hizo cumplir?
Y por sobre todo, váyanse bien a la mierda todos aquellos, políticos de todas las ideologías, sindicalistas, etc. que van a querer hacer lucro político con las muertes.

Que no se repita. Pero más que ello, que no ocurra.