Palabras

A veces algún editor o redactor queriendo hacer algún más o menos ingenioso juego de palabras. En otras ocasiones, es casualidad pero quedan las palabras justas. Pero, en ocasiones, algunos titulares provocan juegos de palabras que son bastante curiosos.
El resultado es aun más peculiar cuando se combinan palabras en titulares relacionados con la crisis.

Aquí tenemos, por ejemplo, un titular aparecido en La Nación hace ya algunos años.

¿La agarran? Baja la venta de autos usados, o sea, “se frena” la misma. O, como dice en la bajada, sufre una “desaceleración”.
Sí, se merece un tatata-plash (drum fill!), un cuac! o cualquier onomatopeya que denoste chiste malo…

Fuente: psicofx

Durante un tiempo, las aguas se mantuvieron relativamente calmas hasta que no hace demasiado tiempo, esto aconteció:

Aquí, el gran problema es que los permisos de obra para construcción “caen”. Y eso que no pusieron “se derrumban”.
También uno puede pensar en otros titulares que sigan con la misma onda:
  • Crisis: Las funerarias, de luto.
  • Preocupación en el gremio panadero. “Estamos al horno”, dijo un representante.
  • Las empresas de iluminación buscan la luz al final del túnel.
  • La crisis golpea en la educación. Sus representantes, buscan darle una lección a los responsables.
  • Crisis en la industria farmacéutica: la recesión ya no tiene remedio.
(y siguen las firmas).

Estar Guors

Algo ha pasado en La Nación que ahora parece que quieren escribir los nombres ingleses “como suenan”.
En esta nota, hay una foto de Seth Green difrazado de Chewbacca, junto a dos pulposas señoritas.

A nuestro peludo luchador de las guerras intergalácticas, le pusieron a lo bruto “chubaca” (¡y encima en minúscula!).
Siguiendo con la ingesta de carbón en estado líquido, podrían inventar los siguientes personajes:
– Master Lloda.
– Luc Escaiwoker.
– Jan Solo.
– Méis Windu
y así ad infinitum.

Cuidado con caer en la trampa de las malas traducciones…

Esos locos, locos dólares

Frente al nuevo paquete de medidas dispuesto por la AFIP en lo que respecta a la compra de dólares, desde el Departamento de Proyectos de UMDH proponemos algunas nuevas ideas que podrían implementarse:

  • Análisis de sangre: Tener buena sangre en las venas sería fundamental para evitar que los dólares sean adquiridos por aquellos con sangre corrupta (¿?). En las ventanillas pedirían los resultados de los tests, y a futuro, podría implementarse atención por grupo y por día. Por ejemplo, los lunes compran dólares aquellos con sangre A+, los martes grupo 0, y así.
  • Certificado de antecedentes: Con todo lo que ello implica, tanto bueno como malo. Y si uno lo piensa bien, no es tan descabellado que alguien quiera implementarlo.
  • Fecha: Ahora cuando uno compra el preciado billete americano, debe declarar para qué piensa utilizar los dólares. Aunque uno no lo sepa. La idea sería avisar en qué día exacto usaría esos dólares.
  • Boletines de calificaciones y faltas: Todos. Tanto de primaria como de secundaria. Ojo con muchas notas bajas o demasiadas faltas. Todo puede influir.
  • Verborragia: Aburridos por la gran merma en la cantidad de gente que concurre a las casas de cambio, los vendedores exigirían que la poca gente que va a dichos lugares le den charla. El clima, que si Macri esto o Cristina aquello, que qué problemas hay para comprar dólares (¡oh, metacharlas!), los chicos, la familia, etc. Todo serviría para ponerle onda al día.

El día que aparecí en Humo(r)

Durante las décadas del 80 y del 90, la revista Humor fue una excelente demostración de cómo hacer humor político. Dirigida por Andrés Cascioli y con un equipazo de escritores, redactores, dibujantes y colaboradores, supo hacer escuela en el periodismo gráfico argentino.
De hecho, la sección “Nada se pierde” de este blog, donde se rescatan perlas, furcios y curiosidades de los medios, está inspirada en una sección similar de la revista.

Y, además, un día aparecimos en la revista, con apellido en “Desvínculos”, historieta guionada por Meiji (un amigo de la casa). El sabía que éramos de comprarla bastante seguido (a veces la compraba yo, y otras mi viejo) y publicó ésto:

A pesar de que no hay Marielas en mi familia, fue algo curioso y divertido.
Tengo una colección enorme de revistas Humor. Próximamente habrá más cosas de la misma (probablemente menos personales, pero igualmente valiosas).