Boleto de empeño

Hurgando en la memoria (bah… el disco rígido de la PC) encontré esta joyita del diario La Nación publicada alrededor de un año atrás…

En esos tiempos estaba en auge el debate sobre la tarjeta SUBE, aquella que permite viajar con un crédito precargado en subtes, trenes y bondis de la Capital y el conurbano. Obviamente, en esta ocasión como en muchas otras, se sumaron al debate los ultraopositores y los ultraoficialistas, en aquel interminable debate de que TODO lo que hace el gobienro es pésimo o excelente, según quién sea el que ejerce el comentario. Los medios de comunicación también se suman a esta dicotomía, siendo los más claros ejemplos de ambas puntas Clarín y Página/12, respectivamente.

Es curioso cómo cambian las opiniones cuando la persona que realiza una medida determinada es alguien del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En esos momentos, los “ofis” y los “opos” pasan a ser los que estaban anteriormente del otro bando. Fue un gran debate en esos momentos también el tema del traspaso del subte de la jurisdicción nacional a la órbita de la CABA. Y con eso, el tema del aumento del subte. Necesario, pero un poco abrupto aumentarlo de un día para el otro a más del doble.
Los medios también se suman al debate. La Nación suele ser muy macrista, aunque a veces alguno que otro palo tira (aunque no en la misma medida que lo hace con el gobierno nacional).

Pasemos a lo siguiente…
Todos los hemos visto: vendedores o puestos de venta en donde se comercializan estuches o fundas para guardar la consabida tarjetita y tenerla más a mano. Asimismo, lo mismo ocurre con la tarjetita de uso exclusivo del subte, la SubtePass. Para algunos es más cómodo. Otros, preferimos usar un huequito de la billetera/portadocumentos, contribuyendo así a superpoblarla de tarjetitas.

Y con todo esto derivamos en una curiosa noticia que, como decíamos al principio, apareció en La Nación On Line:

Según se cuenta, LN recibió una denuncai donde se habla de “venta de boletos de subte usados”.

Muchachos, ¡lo que se vende es el porta tarjetas! Con el boleto a manera de muestra…

No viene mal un poco de investigación previa antes de publicar cualquier supuesta denuncia…

Pensamientos subterráneos

No soy de los que habitualmente usan el servicio. Vivo en Beccar y trabajo en San Isidro. Para los lectores que viven en otros lugares, son diez minutos en colectivo, unas 20 cuadras. De hecho, si hay tiempo y el clima está lindo, muchas veces me vuelvo caminando. Sin embargo, luego de ¡diez días! con el servicio cortado vale hacer algunas reflexiones, incluyendo twitteadas varias:

– Los metrodelegados decidieron levantar el paro como “un gesto” para los usuarios. ¡Un gesto hubiera sido levantarlo hace una semana!
– Mientras, la gente se agolpaba en colectivos cual Tetris humano.
– Los taxis también salieron beneficiados, ya que mucha gente para llegar más rápido tomaba este medio de transporte. El bolsillo del usuario, no tan agradecido, se iba vaciando en cada viaje.
-Mientras tanto, en un universo paralelo, el subte anda bárbaro y puntual, y los metrodelegados resuelven sus problemas dialogando.
– El mayor problema fue, justamente, la falta de diálogo. Metrodelegados, gobierno de la Ciudad y gobierno nacional parecían tres entes separados, donde todos competían por ver quién la tenía mas grande y se evidenciaba más que había más ganas de tirar munición contra el resto, que sentarse a arreglar las cosas.

Por ahora, el problema está (probablemente en forma temporal) tranqulizado. Pero, cuesta creer que sea definitivo.

The calculation

En un reciente artículo, Podeti hablaba sobre las “habilidades” que uno puede practicar como usuario habitual del transporte público.

Con respecto a ellas, el “ubiquing” puede ser la que menos práctica requiere. Sin embargo, tiene sus vericuetos. Especialmente en el subte, donde los modelos de vagones (al menos acá en Buenos Aires) difieren según la línea e incluso, líneas como la “C”, tienen 2 ó 3 tipos de trenes diferentes.
Sí es útil lo que podríamos llamar el “ubiquing inverso”, que es el calcular en qué vagón y/o puerta ubicarse para que, al bajar, uno esté lo más cerca posible de la escalera mecánica.

El “chaining” es más complicado, hace falta un timing impresionante, por no decir un ojete a prueba de todo en muchas ocasiones. Sin embargo, a veces funciona. Incluso mejor de lo esperado.
Eso fue lo que pasó un día en que viajando en la línea 65, estaba por bajar para hacer combinación con el 168 para volver al bajo de San Isidro, donde vivía en aquellos tiempos. Ya estaba dirigiéndome raudo a la puerta para descender, cuando veo por el enorme ventanal trasero del bondi que a unos metros atrás se acercaba un 168. Yo, temeroso de perderlo, especialmente teniendo en cuenta que al oscurecer, la frecuencia de esta última línea es bastante azarosa (de día, a veces también).
Dicho esto, empecé a hacerle señales con la perdida esperanza de que el chofer me viera y que además, pudiera comprender que mis gesticulaciones querían indicar algo así como “Quiero bajarme de este bondi en la parada y tomar el tuyo, porque no quiero esperar una eternidad”.
Milagrosamente, funcionó. El señor cientosesentayochero asintió con la cabeza, y en un rápido “chaining” me bajé de uno y en un periquete ya estaba viajando en el otro.

Lo que se dice una verdadera coordinación.

Tu bondi vía satélite

Lo sabemos, Google Maps (y su pariente instalable Google Earth también) es un auténtico time killer, que provoca que nos quedemos absortos chusmeando y mirando mapas, buscando lugares conocidos, chequeando cosas…
La posibilidad de que sea customizable a gusto y piaccere de los usuarios, hace que muchas personas coloquen agregados para potenciar informacion. Muy común en diarios y portales, es algo muy interesante.
Aprovechando esta posibilidad, en MasMapas han colocado un implemento fabuloso que hace que uno pueda ver en los Google Maps el recorrido de una línea de colectivo determinada.

Envíciense yendo a este link.

Viendo al bondi – La saga continúa

Fría mañana la de hoy. Salía de lo de Mi Novia a esperar el consabido 168 para acercarme al trabajo. Todo aquel que se haya tomado más de una vez dicha línea sabe que es una lotería: puede pasar esperando un largo rato o pueden venir dos muy pegaditos. La cosa se complica cuando uno viaja a zona norte y ve un colectivo de la línea acercándose y resulta que es el que tiene el cartel “Saavedra”, que llega sólo a Maipú y General Paz.

(Nota al margen: ¿Por qué se llama la zona Puente Saavedra? Es un cruce entre una avenida y una autopista, peor no hay un puente propiamente dicho).

Retomando: Esta mañana la cosa amaneció prometedora, ya que al llegar a la parada veo a menos de una cuadra un 168 acercarse, y para colmo de bienes, con el cartelito rojo que anuncia que va hasta San Isidro. Subo, consigo asiento al fondo, y a la altura de Belgrano R consigo un lugar mejor. La cosa marchaba de maravilla hasta que pasando Avenida Congreso el conductor se para de su asiento y nos hace un anuncio que hizo que varios nos bajáramos.

¿Qué había sucedido?
¡¡¡EL TIPO SE CONFUNDIÓ DE CARTEL!!!
¡¡¡ DEBÍA IR A SAAVEDRA Y PUSO EL OTRO CARTELITO!!!

El bondi correcto vino enseguida, pero igualmente lo hace merecedor a un ENORME cartel en la espalda que diga “NO PODÉS“.

Dormir soñando

En las ocasiones en que voy al trabajo desde la casa de Mi Novia, debo salir un “poquito” antes para cumplir con mis obligaciones cotidianas. Es lógico, el viaje Almagro-San Isidro por regla general demora un poco más que caminar 8 cuadras.
Son mañanas en las que tomo el 168 entre las 6:30 y las 6:45 de la mañana. A esa hora, es muy común ver gente que viaja dormida en el colectivo (en realidad, a toda hora uno puede ver gente dormida, pero es más común a tempranas -o tardías- horas).

Uno se imagina en algunos casos si el tipo no se va a pasar de la parada, o si ya se pasó. A más de uno le ha pasado alguna vez. Tengo alguna anécdota que un día contaré, relacionada con el regreso de una fiesta loca que incluyó viajes en colectivo hacia el otro lado, Premetro, trenes y remises. Será en otra ocasión.

Mas allá de dicho caso, por lo general, las veces que me he echado una siestita en el bondi, no me he pasado demasiado. Cuando vivía en el bajo de Acassuso, me despertaba solito a la altura de los barcitos de Libertador, a unas 10/15 cuadras de donde debía bajarme. Alguna vez me he despertado justo en la parada, saltando como un resorte recién salido de fábrica y casi arrojándome sobre el timbre. Una vez creo que me desperté en la terminal, la cual no quedaba demasiado lejos por lo que me volví caminando.

Pero la anécdota más curiosa, no me tiene a mí de protagonista, sino de particular testigo en un caso ocurrido hará unos 10 años.
Era de noche, pero no horario trasnoche. Serían alrededor de las 22 horas y yo estaba esperando el colectivo en el barrio de Belgrano, a la altura de Cabildo y Juramento. Llega el famoso 168, subo, abono mi boleto y mientras busco un asiento observo que hay una persona durmiendo como un tronco en el primer asiento.

Pasa el tiempo y el viaje, yo despierto en esta ocasión y, llegando a la consabida zona de los bares de Libertador el tipo éste se despierta, casi sobresaltado.

Recordemos que cuando me subí en Belgrano el tipo ya estaba dormido. Así, se produce el siguiente diálogo entre el pasajero dormilón y el colectivero:

PD: ¿Por dónde estamos?
C: Estamos llegando a San Isidro.
PD: Uy… ¡Yo me tenía que bajar en Plaza Once!

Si, evidentemente, debe ser uno de esos individuos que no de despiertan ni aunque les pase un tanque a medio metro.

Lo siento, pero…

Que a uno el bondi no le pare porque no le anda la maquinita de recaudar monedas, es algo muy molesto, pero suele pasar…
Que no puedas retirar dinero del cajero automático porque el ATM está en mantenimiento, no escapa a los contratiempos cotidianos…
Que vayas a un restaurante y justo “ese” plato que tanto te gusta no lo tienen en ese momento… bueno, es una molestia pero vaya y pase…

Pero que vayas a almorzar a un Burguer King y cuando estás entrando te adviertan que no hay hamburguesas, directamente, es señal de que ese día los astros conspiran en tu contra…