Y volvió Soda…

Más vale tarde que nunca. Luego de la maratónica seguidilla de 5 River en dos semanas, la crónica del regreso de Soda tal cual se la vivió el 21/10.

Sobre el regreso, se ha hablado mucho. De que si vuelven por la guita, de que si pueden o no soportarse, de que entre un show y otro apenas hubieron variaciones en la lista de temas. Cosas que quedaron relegadas en el momento en que se apagaron las luces y tres muchachos con muchos años de rock sobre sus espaldas salieron a tocar y a emocionar.


Ese domingo, día de mi cumpleaños (ya saben donde dejar los regalos), salimos temprano hacia el estadio. Amontonados en el auto de mi colega Vero, llegamos un buen rato antes. La cola del campo se movía bastante rápido, y al ratito ya estábamos dentro.

Durante la larga espera se pudo comprobar que si había algo que le faltaba a esa tarde era la actuación de aunque sea un par de teloneros. No sé, Los 7 Delfines, o alguna banda nueva – ¿recuerdan cuando en 1993 Soda le dió una mano a bandas desconocidas por ese entonces, entre las que estaban Martes Menta o Babasónicos? – para matizar un poco dicha espera.
Por suerte, hubo unas breves pero efectivas apariciones en las pantallas de Peter Capusotto y sus videos, con fragmentos ad hoc incluidos, tales como “la influencia del Perón en las letras de Soda Stereo” o los esfuerzos de Juan Carlos Pelotudo para aprender a tocar temas de Soda y así conseguir “¡minitas!”.

Por fin, a eso de las 20 horas comenzó el show de la nostalgia. Gustavo Cerati, “Zeta” Bossio y Charly Alberti – que cada vez se parece más a Pekerman – comenzaron con Juego de seducción. Atrás, casi escondidos, los acompañaban Twitty González en teclados, Leandro Fresco en teclados y samplers y Leo García en guitarras.
Cerati enseguida pidió disculpas por el estado de su voz, algo cansada luego de tres días seguidos a los que no estaba acostumbrado. Realmente, casi ni se notó. El show fue impecable salvo algún que otro pifie del cual incluso se permitieron burlar.
El que le siguió fue un tema que nos transportó a sus comienzos new-wave: Tele-k.

Así fueron sucediéndose los climas, viajando por toda su discografía, variada en climas y matices: Zoom la engancharon con Cuando pase el temblor. Pasaron de los climas sónidos de Texturas o En remolinos a la calma de Trátame suavemente (con una mención a Daniel Melero, autor del tema) o Fue. Uno de mis temas favoritos, No existes también fue parte de la extensa lista.

Pasaron Final caja negra, vino Sueles dejarme solo y también En el séptimo día (con la intro no sampleada!). Hubo grandes momentos: la emoción de En la ciudad de la furia, o Persiana americana, uno de los temas más coreados de la noche.

Luego del cierre “oficial” con De música ligera, llegó la hora de los bises. La primera tanda fue con Disco eterno, Cae el sol (que cerró con el riff característico de Here comes the sun) y Prófugos.
Para el final, se guardaron Zona de promesas y Nada personal. Ya todo parecía dicho, pero a pesar de todo, se dejaron un as en la manga: La despedida fue a todo trapo con otro tema de de su disco debut: nada más ni nada menos que Te hacen falta vitaminas

Fueron dos horas y medias de un show excelente. Los vimos volver, y en su mejor forma.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s